Alex Saab, empresario colombiano señalado durante años por Estados Unidos como operador financiero cercano a Nicolás Maduro, se declaró culpable este martes ante un tribunal federal de Miami por un cargo de lavado de dinero. El acuerdo contempla la entrega de US$195 millones y su cooperación con investigaciones que permanecen abiertas.
El caso está relacionado con una presunta trama de sobornos para obtener contratos públicos vinculados al programa venezolano Comité Local de Abastecimiento y Producción (CLAP). Según el Departamento de Justicia de Washington, Saab y sus asociados habrían utilizado empresas, documentos fraudulentos y cuentas bancarias estadounidenses para mover recursos derivados de la operación.
Alex Saab se declara culpable en EE. UU.
Saab aceptó un cargo de conspiración para lavar dinero ante una corte federal de Miami. El delito contempla una pena máxima de 20 años de prisión, aunque los fiscales acordaron recomendar una condena en el extremo inferior del rango correspondiente y solicitar reducciones adicionales si su colaboración resulta útil para las investigaciones.
Como parte del acuerdo, el empresario aceptó entregar US$195 millones obtenidos de la trama de corrupción y colaborar con las autoridades estadounidenses. Su cooperación podría aportar información para investigaciones contra cuatro coacusados cuyos nombres no fueron revelados.
La nueva acusación sostiene que Saab participó en un esquema de sobornos para conseguir contratos millonarios destinados a la importación de alimentos para el programa CLAP. El Departamento de Justicia afirma que la operación incluyó empresas fantasma, documentos falsificados y transferencias de fondos mediante cuentas bancarias en Estados Unidos.
El caso CLAP y las operaciones petroleras de Venezuela
La investigación estadounidense vincula a Saab con contratos del CLAP entre 2015 y 2019. Según el Departamento de Justicia, el empresario y otros implicados habrían sobornado a funcionarios venezolanos para obtener acuerdos comerciales relacionados con la adquisición de alimentos.
La acusación también señala que el esquema se amplió hacia el sector petrolero después de que las sanciones estadounidenses afectaran las exportaciones de Venezuela. Saab habría aprovechado sus vínculos con funcionarios del Gobierno para facilitar la venta de crudo de Petróleos de Venezuela (PDVSA).
Las autoridades estadounidenses sostienen que los recursos obtenidos de esas operaciones fueron transferidos mediante cuentas bancarias en Estados Unidos para favorecer el esquema relacionado con el CLAP. El expediente considera estas operaciones parte de una estructura destinada a mover dinero procedente de actividades ilícitas.
Saab fue liberado en 2023 y volvió a Estados Unidos en 2026
Saab no llegó a juicio por aquella primera acusación. En diciembre de 2023, el entonces presidente Joe Biden le concedió clemencia como parte de un intercambio de prisioneros entre Estados Unidos y Venezuela, que permitió la liberación de varios ciudadanos estadounidenses y presos políticos venezolanos. Tras regresar a Caracas, fue recibido por Maduro.
La nueva investigación se basa en hechos distintos a los incluidos en el proceso anterior. Saab fue entregado nuevamente a Estados Unidos el 16 de mayo de 2026 por el Gobierno interino de Delcy Rodríguez, después de permanecer bajo custodia en Venezuela desde febrero.
La declaración de culpabilidad abre ahora la posibilidad de que Saab proporcione información a las autoridades estadounidenses sobre otras investigaciones. Su cooperación también podría influir en la pena que finalmente reciba, mientras la Fiscalía evalúa sus aportes en los procesos contra otros implicados.