Un nuevo proyecto de ley presentado en el Congreso plantea permitir la exploración y explotación de hidrocarburos en áreas naturales protegidas del país, lo que ha generado preocupación entre especialistas, organizaciones ambientales y comunidades indígenas de acuerdo a un informe elaborado por Mongabay Latam.
La iniciativa, impulsada por el congresista Eduardo Salhuana y respaldada por parlamentarios de Alianza Para el Progreso, busca desarrollar la cuenca gasífera de Madre de Dios como respuesta a la reciente crisis energética provocada por una fuga en el ducto de Camisea.
¿Qué propone el proyecto de ley?
El proyecto plantea autorizar actividades extractivas en tres zonas de alta biodiversidad: el Parque Nacional del Manu, el Parque Nacional Bahuaja Sonene y la Reserva Comunal Amarakaeri.
Según el documento, esta medida responde a una “necesidad estratégica nacional” para fortalecer la seguridad energética del país, especialmente tras los problemas de abastecimiento de gas natural registrados recientemente.
No es la primera vez que se plantea una propuesta similar. En los últimos cinco años, al menos dos iniciativas han intentado abrir estas áreas a la explotación de recursos, sin llegar a concretarse.
Áreas protegidas: ¿por qué genera preocupación ambiental?
Especialistas advierten que los lotes propuestos se superponen con zonas de protección estricta, donde las actividades extractivas están prohibidas debido a su alto valor ecológico.
Desde la Sociedad Peruana de Derecho Ambiental (SPDA) alertaron que permitir este tipo de proyectos podría afectar ecosistemas únicos y generar impactos irreversibles en la biodiversidad.
Además, cuestionan que la propuesta no resuelve el problema estructural de fondo: la dependencia del país de un solo ducto de gas.
Impacto en comunidades indígenas
Uno de los puntos más sensibles es la intervención en la Reserva Comunal Amarakaeri, territorio vinculado a comunidades indígenas y reconocido como Patrimonio Cultural de la Nación.
Líderes indígenas han advertido que el proyecto representa una amenaza directa a sus territorios ancestrales y podría provocar conflictos socioambientales, así como la expansión de actividades ilegales como la minería y la tala.
Un debate abierto en el Congreso
El proyecto se encuentra actualmente en debate y divide posiciones. Mientras algunos sectores lo consideran una respuesta urgente ante la crisis energética, otros sostienen que pone en riesgo el patrimonio natural y cultural del país.
La discusión no solo gira en torno al acceso a recursos, sino también al equilibrio entre desarrollo económico, protección ambiental y derechos de las comunidades.