El retroceso de los glaciares tropicales del Perú podría estar siendo impulsado no solo por el cambio climático, sino también por la actividad minera. Esa es la principal conclusión de una investigación desarrollada por un estudiante de la Universidad Nacional Agraria La Molina (UNALM), quien halló evidencias de metales pesados y partículas contaminantes en glaciares de la Cordillera Blanca, una de las principales reservas de agua dulce del país.
El estudio fue elaborado por Cristian Paul Vigo Baylon, estudiante de la Facultad de Ciencias de la UNALM, quien representará al Perú en el XIV Congreso Internacional de la Asociación Española de Climatología, que se realizará en octubre en España.

UNALM: Metales pesados en glaciares generan preocupación
La investigación de la UNALM busca determinar si la actividad minera contribuye al deterioro de los glaciares mediante la emisión de carbono negro, una partícula que oscurece la superficie del hielo y acelera su derretimiento al reducir la capacidad de reflejar la radiación solar.
Asimismo, analiza la presencia de arsénico, plomo y cadmio en el hielo glaciar, elementos que podrían estar asociados a actividades humanas y que representan un riesgo para la calidad de las fuentes de agua.
Para ello, el investigador comparó dos glaciares con características diferentes: Yanamarey, ubicado cerca de operaciones mineras y áreas urbanas, y Yanapaccha, situado dentro del Parque Nacional Huascarán, donde la intervención humana es considerablemente menor.
Resultados preliminares muestran mayor contaminación
Los primeros resultados evidencian concentraciones más elevadas de metales pesados y partículas absorbentes de luz en el glaciar Yanamarey respecto de Yanapaccha.
Según el estudio, la presencia de arsénico y cadmio en determinadas concentraciones constituye un indicio de contaminación externa vinculada a actividades humanas, lo que podría acelerar el retroceso glaciar además del efecto provocado por el calentamiento global.

Impacto en el abastecimiento de agua para Huaraz
La investigación advierte que el problema trasciende el ámbito ambiental. El glaciar Yanamarey alimenta la cuenca que abastece de agua potable a la ciudad de Huaraz y a diversas comunidades de la región Áncash.
Su acelerada desaparición podría afectar el suministro de agua para consumo humano, la agricultura, las lagunas de origen glaciar y los ecosistemas altoandinos que dependen de estos recursos hídricos.
"Proteger los glaciares es cuidar el agua, la vida y el futuro de las comunidades andinas", señaló Vigo, quien también enfatizó la necesidad de ampliar el monitoreo glaciar para evaluar no solo la pérdida de masa de hielo, sino también la presencia de contaminantes en la nieve y el hielo.
UNALM impulsa investigación científica
El rector de la UNALM, Alberto Barrón López, destacó que la participación de estudiantes en congresos internacionales fortalece el aporte de la universidad pública frente a desafíos como el cambio climático y la seguridad hídrica.
La investigación forma parte de la II Convocatoria de Subvención para Ponencias de Estudiantes en Eventos de Investigación e Innovación 2026, impulsada por el Vicerrectorado de Investigación de la universidad, iniciativa que permitirá que diez jóvenes investigadores presenten sus trabajos en congresos científicos de América, Europa y Asia.
El estudio busca aportar evidencia científica para comprender cómo la contaminación asociada a actividades humanas puede intensificar la pérdida de glaciares tropicales y comprometer la disponibilidad futura de agua para miles de peruanos.
