Penales pequeños para criminales de alto perfil
El candidato presidencial Carlos Espá, del partido Sí Creo, propuso la construcción de cinco penales de máxima seguridad destinados exclusivamente a cabecillas de organizaciones criminales, como parte de su plan en materia de seguridad ciudadana con miras a las Elecciones Generales 2026.
Según explicó en declaraciones a TVPerú, los nuevos establecimientos penitenciarios tendrían una capacidad reducida y estarían ubicados en zonas inhóspitas del país, con el objetivo de reforzar el aislamiento y el control sobre internos considerados de alta peligrosidad.
“Vamos a construir cinco penales de máxima seguridad, penales pequeñitos en lugares inhóspitos, en lo más alto de nuestro país, para cabecillas de organizaciones criminales”, señaló el postulante.
Cárceles especializadas y sin beneficios penitenciarios
Espá precisó que cada uno de estos centros penitenciarios estaría diseñado para albergar aproximadamente 200 reos, todos ellos líderes de estructuras criminales. De acuerdo con su planteamiento, se trataría de penales especializados, con regímenes estrictos y limitación de beneficios penitenciarios, con la finalidad de evitar privilegios, redes de influencia interna o control desde prisión.
El modelo propuesto apunta a concentrar en un solo sistema a los internos considerados más peligrosos, en un contexto marcado por la expansión de bandas criminales, extorsión y sicariato en diversas regiones del país.
Videovigilancia privatizada en penales y fronteras
Como parte de su propuesta integral, el candidato también planteó la privatización de la videovigilancia en penales, fronteras y comisarías, un sistema que —según explicó— estaría a cargo de empresas internacionales especializadas en control y monitoreo.
“La cámara de videovigilancia en las fronteras, en los penales y en las comisarías van a estar a mano de grandes e importantes empresas internacionales”, afirmó Espá, al sostener que la intervención privada permitiría mejorar los niveles de control tecnológico y reducir la corrupción interna.
Supervisión directa al sistema penitenciario
Espá vinculó esta iniciativa con su propuesta de crear un ZAR Anticorrupción con rango ministerial, que tendría entre sus funciones la supervisión del Instituto Nacional Penitenciario (INPE). Según el candidato, el uso de tecnología de vigilancia permitiría un control más efectivo no solo sobre los internos, sino también sobre la gestión penitenciaria.
“Sobre todo para vigilar al INPE”, remarcó, al subrayar que uno de los problemas estructurales del sistema carcelario es la debilidad en los mecanismos de fiscalización y control interno.
Seguridad como eje de campaña
La propuesta se suma a otras iniciativas lanzadas por distintos aspirantes presidenciales en el marco de la campaña electoral, donde la inseguridad ciudadana se perfila como uno de los principales ejes del debate político.
En un país golpeado por el avance del crimen organizado y la percepción de impunidad, los planteamientos sobre cárceles de máxima seguridad, control penitenciario y reformas al sistema carcelario comienzan a ocupar un lugar central en la agenda rumbo a 2026.