Jorge Luna y Ricardo Mendoza, conocidos por su exitoso programa Hablando Huevadas, tomaron la decisión de demandar a Indecopi. Esta disputa se originó tras el rechazo de la entidad a registrar su marca, un paso que los comediantes consideran esencial para su desarrollo profesional.
Según los comediantes, la negativa se basa en un supuesto atentado contra el orden público y las “buenas costumbres”. Sin embargo, destacan que su marca ya se encuentra registrada en al menos siete países, lo que pone en duda la legitimidad del rechazo en Perú.
Hablando Huevadas: detalles de la demanda interpuesta
Durante una de sus presentaciones, Jorge Luna anunció: “Voy a ir hasta las últimas”, refiriéndose a su determinación de pelear por el reconocimiento de sus derechos como emprendedores. En el documento legal presentado, fechado el 7 de abril de 2026, solicitan la nulidad de la resolución administrativa que impide el registro de "Hablando Huevadas".
Esta solicitud surge a raíz de la decisión de la Comisión de Signos Distintivos de Indecopi, que ha rechazado el nombre del programa para servicios de entretenimiento en tres ocasiones. Ricardo Mendoza destacó que su marca ha alcanzado logros significativos, como llenar el Madison Square Garden y recibir un premio Martín Fierro, lo que refuerza su posición sobre la relevancia de su marca.
Las inquietudes sobre el rechazo
El rechazo de Indecopi ha generado una serie de interrogantes entre los comediantes. Jorge Luna se cuestionó: “¿Cómo va a atentar contra la moral mi marca?”. Esta pregunta resuena con fuerza, ya que la misma ha sido aceptada en otros países, lo que hace aún más polémica la decisión de no otorgar el registro en su país natal.
A lo largo de este proceso, el Poder Judicial ha admitido la demanda interpuesta por ambos artistas. Esto marca el inicio formal del litigio y la posibilidad de que finalmente se reconozcan sus derechos sobre la marca que creen tener legitimidad para poseer.
La situación actual ha llevado a Jorge Luna y Ricardo Mendoza a desafiar no solo la decisión de Indecopi, sino también a cuestionar las normas que regulan el registro de marcas y lo que consideran limitaciones injustas a su creatividad y emprendimiento.
Con este conflicto legal, los comediantes buscan no solo la aprobación de su marca, sino también sentar un precedente que apoye a otros emprendedores que enfrentan obstáculos similares en el reconocimiento de sus derechos en Perú.