Dolly Parton, una de las figuras más emblemáticas de la música country y de la cultura popular estadounidense, murió este martes 25 de agosto a los 80 años. La cantante y compositora, que vendió más de 160 millones de álbumes a lo largo de su carrera, atravesaba problemas de salud que habían reducido sus apariciones públicas durante las últimas semanas.
La noticia fue comunicada por su sobrino Bryan Seaver, quien además estaba al frente de su equipo de seguridad. A través de un video publicado en redes sociales, confirmó el fallecimiento de la artista y compartió un mensaje que, según explicó, ella misma le había pedido preparar años atrás.
La partida de Parton ocurre pocos días después de que la propia cantante hablara públicamente sobre su estado de salud. En una entrevista concedida a People, reconoció que atravesaba un “periodo difícil” y que algunos de sus problemas estaban relacionados con el poco cuidado que tuvo de sí misma mientras acompañaba a su esposo, Carl Dean, quien murió en marzo de 2025.
Los últimos días de Dolly Parton
“Estoy lidiando con algunos problemas de salud a los que no presté atención cuando cuidaba a Carl”, declaró la cantante el pasado 21 de agosto. Aunque admitió que no atravesaba su mejor momento, dejó claro que no tenía intención de alejarse completamente de sus proyectos.
“Aunque todavía me estoy recuperando, ¡sigo trabajando!”, aseguró entonces.
En los últimos meses, su estado de salud ya había comenzado a afectar su agenda. Parton canceló una residencia prevista en Las Vegas y redujo sus apariciones públicas. El 14 de agosto tampoco pudo asistir personalmente a la inauguración de NightFlight Expedition, una nueva atracción de Dollywood, el parque temático que fundó en Tennessee.
En aquella ocasión, envió un video para los asistentes y explicó que algunos problemas médicos le impedían viajar. “A veces me mareo un poco y me deshidrato. Y estoy deshidratada”, comentó. Según relató, su médico de Nashville le recomendó permanecer en casa y no viajar durante esos días.
La artista ya había hablado anteriormente de problemas de salud. Recordó que, a comienzos de la década de 1980, tuvo que alejarse durante varios meses de sus actividades debido a “complicaciones de salud femenina”.
El mensaje de su sobrino
Bryan Seaver fue el encargado de comunicar oficialmente el fallecimiento de la cantante. En el video, explicó que era una responsabilidad que Parton le había confiado muchos años atrás.
“Es algo que me pidió Dolly hace años, antes de que yo asimilara por completo que sería una realidad futura”, señaló.
Con evidente emoción, describió a su tía como una mujer que no solo transformó la vida de su familia, sino que también abrió oportunidades para generaciones de artistas.
“Dolly abrió puertas, no solo para mí, sino para toda su familia”, expresó Seaver. También destacó el impacto de la cantante en músicos, compositores y soñadores de distintas partes del mundo.
En uno de los pasajes más personales de su despedida, recordó que Parton le había contado cómo quería ser recordada y descansar después de una vida marcada por los escenarios, las giras y sus característicos atuendos.
“Dolly era una agricultora, igual que su papá. Él cultivaba la tierra; ella cultivaba canciones y felicidad”, afirmó.
De una familia numerosa a convertirse en una leyenda
Dolly Parton nació en 1946 en Pittman Center, Tennessee, en una familia de 12 hermanos y con recursos económicos limitados. Desde pequeña encontró en la música una forma de expresión. A los seis años comenzó a tocar la guitarra y cantar en la iglesia de su abuelo; poco después empezó a escribir sus propias canciones.
Su carrera discográfica comenzó oficialmente en 1967 con Hello, I’m Dolly. Con el paso de las décadas, su nombre dejó de estar asociado únicamente al country para convertirse en una referencia de la música popular estadounidense.
Canciones como “Jolene”, “9 to 5” e “I Will Always Love You” trascendieron generaciones y consolidaron su lugar en la historia de la música. Esta última alcanzó una enorme popularidad internacional años después, especialmente gracias a la versión interpretada por Whitney Houston para la película The Bodyguard.
Parton llegó a vender más de 160 millones de álbumes en todo el mundo, convirtiéndose en la artista femenina de country con mayores ventas de la historia. Su trayectoria también estuvo acompañada por numerosos reconocimientos: acumuló 55 nominaciones a los premios Grammy, cifra que la ubica como la tercera mujer con más postulaciones en la historia de estos galardones, solo detrás de Beyoncé y Taylor Swift.
Dolly Parton seguía creando hasta el final
Incluso durante sus últimos meses, Parton mantenía una extensa lista de proyectos. Entre ellos estaba el Museo Life of Many Colors, un espacio dedicado a su vida y trayectoria, además de una nueva línea de snacks para perros desarrollada junto a Purina.
También trabajaba en Cup of Ambition Coffee, un emprendimiento relacionado con el café. A ello se sumaban conversaciones iniciales con distintas empresas para desarrollar presentaciones en formato avatar, una alternativa que le habría permitido continuar vinculada con sus seguidores sin necesidad de realizar espectáculos presenciales.
Su muerte pone fin a una carrera que comenzó en las montañas de Tennessee y terminó convirtiéndola en una de las artistas más reconocibles de Estados Unidos. Dolly Parton no solo dejó canciones que se convirtieron en clásicos: también construyó, durante casi seis décadas, una identidad propia que logró trascender la música y convertirse en parte de la cultura popular.