El escenario de Miss Universo Canadá 2026 se convirtió en el centro de una polémica cultural después de que Ashley Callingbull, primera mujer indígena de las Primeras Naciones en ganar el título nacional, utilizara el micrófono para cuestionar el uso de elementos indígenas durante la competencia de trajes nacionales.
El momento ocurrió el 4 de agosto en el Chrysler Theatre de Windsor, Ontario, poco antes de que se anunciaran las 20 semifinalistas. Callingbull decidió intervenir públicamente luego de que las concursantes Karisa Haverkamp y Jasleen Kaily desfilaran con atuendos que, según la representante indígena y parte del público, tomaban referencias de comunidades originarias.
La denuncia sobre el escenario
Callingbull señaló que durante la semana de competencia se había producido un caso de apropiación cultural hacia los pueblos indígenas. Su intervención sorprendió a los asistentes porque se produjo en plena ceremonia y antes de continuar con el anuncio de las finalistas.
Uno de los atuendos que generó cuestionamientos fue el de Haverkamp, quien utilizó un tocado de plumas multicolores que incluía un símbolo relacionado con el movimiento de Mujeres y Niñas Indígenas Desaparecidas y Asesinadas.
Kaily, por su parte, presentó un traje inspirado en elementos asociados con las comunidades del Ártico. Para Callingbull, el problema no estaba únicamente en utilizar referencias indígenas, sino en presentar elementos tradicionales o sagrados fuera de su contexto. “Se me cayó la mandíbula al suelo. No podía creer que esto estuviera pasando”, comentó posteriormente Callingbull, quien pertenece a la Nación Cree de Enoch, en Alberta.
Las disculpas
Tras la controversia, ambas concursantes ofrecieron disculpas públicamente. Haverkamp reconoció que su vestuario había causado dolor y ofensa dentro de la comunidad indígena y manifestó su intención de utilizar su plataforma para apoyar a mujeres afectadas por la violencia y la opresión.
Kaily también explicó que su intención no había sido faltar el respeto ni tergiversar ninguna cultura. Según señaló, buscaba reconocer y celebrar a uno de los Primeros Pueblos de Canadá.
La organización del certamen también asumió responsabilidad por lo ocurrido. Sonny Borrelli, director de Miss Universo Canadá, aseguró que el equipo aprendería de la situación y anunció que buscarían establecer mejores criterios para futuras ediciones.
Nuevas medidas
La polémica llevó a la organización a plantear cambios en la preparación de los próximos concursos. Entre las medidas anunciadas está la elaboración de una guía para los trajes nacionales, con pautas destinadas a evitar el uso inapropiado de elementos culturales.
Además, Borrelli propuso que Callingbull participe como enlace cultural en la siguiente edición del certamen. La propuesta busca incorporar una mayor orientación sobre las tradiciones y símbolos de las comunidades indígenas, aunque todavía no se ha confirmado si la ex Miss Universo Canadá aceptará el cargo.
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El certamen continúa
A pesar de la controversia, la competencia siguió adelante. El 8 de agosto, Aslihan Morali, modelo y actriz nacida en Turquía, fue coronada Miss Canadá 2026 y obtuvo el derecho de representar al país en el certamen internacional que se realizará en Puerto Rico en noviembre.
Más allá del resultado, la intervención de Callingbull convirtió una competencia de belleza en un escenario para discutir un tema que trasciende al concurso: cómo las expresiones culturales de los pueblos indígenas son representadas y quién tiene la responsabilidad de hacerlo de manera respetuosa.