Pedro Almodóvar regresa a las salas peruanas con Amarga Navidad, una película que llega precedida por su paso por el Festival de Cannes, donde formó parte de la Competencia Oficial. La cinta se estrenará en Perú este jueves 28 de mayo y marca el retorno del director al idioma español tras La habitación de al lado.
La película ha sido recibida como una de las obras más íntimas del cineasta manchego. Según la nota de prensa, medios internacionales destacaron su exploración sobre los límites entre la creación artística y la vida personal, así como el modo en que la historia se acerca al dolor desde una mirada autoral y autobiográfica.
Una película contra el mito del director
El propio Almodóvar ha descrito Amarga Navidad como una de las películas más personales de su carrera. “Quería sacudir un poco la figura totémica del director, mostrando sus debilidades y defectos”, comentó sobre el proyecto. También añadió que se trata de “la película en la que he sido más cruel conmigo mismo”.
Esa declaración instala el eje de la cinta: no solo una historia de personajes, sino una revisión del artista frente a sus propias zonas incómodas. El director parece volver sobre una de sus obsesiones más antiguas —la vida convertida en materia de ficción—, pero desde un registro más crudo y menos complaciente.
Cannes, Lanzarote y un elenco mayor
Rodada entre Madrid y los paisajes volcánicos de Lanzarote, Amarga Navidad está protagonizada por Bárbara Lennie, Leonardo Sbaraglia y Aitana Sánchez-Gijón. La película tiene una duración de 111 minutos y cuenta con guion del propio Almodóvar.
La crítica internacional también ha acompañado el estreno. The Guardian resaltó la forma en que la película aborda “la delgada línea entre la creación artística y el dolor”, mientras que El Mundo la describió como “una obra maestra” y una de las cintas “más profundas, crudas y complejas” del director.
Con distribución de Warner Bros. Pictures, Amarga Navidad llegará a salas nacionales este 28 de mayo. Para el público peruano, la película representa una nueva entrada al universo de Almodóvar, esta vez desde una zona más confesional, donde la creación no aparece como refugio, sino como herida abierta.