Me vi de un tirón Moria, la serie de ocho episodios de Netflix sobre la diva argentina y hay algo que me resulta mucho más interesante que su propia historia, y es su falta de pudor para contarla. Moria no se protege. Habla de sus amantes, de la cocaína, de sus excesos y contradicciones y de ese mundo del espectáculo en el que las luces, la frivolidad, el poder, el dinero y la miseria humana conviven detrás de las cámaras. Y cuenta también algo todavía más brutal: que fue víctima de abuso sexual por parte de su abuelo.
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