El Gobierno de Keiko Fujimori manifestó su voluntad de incorporar al Perú en el Escudo de las Américas, una propuesta impulsada por el mandatario estadounidense, Donald Trump. Ésta consiste en agrupar a los gobiernos de derecha en América Latina y consolidar un frente con el objetivo de luchar contra las organizaciones criminales transnacionales y la inmigración irregular.
Entre los miembros del Escudo de las Américas están Argentina, Bolivia, Chile, Costa Rica, República Dominicana, Ecuador, El Salvador, Guyana, Honduras, Panamá, Paraguay y Trinidad y Tobago. Colombia, bajo el mando del presidente Abelardo de la Espriella, indicó que pronto tramitará también su inscripción.
AGENDA CONTRA EL CRIMEN
El Perú es el segundo productor mundial de cocaína y forma parte de la ruta de la droga dirigida por diversos cárteles en América Latina. Según DEVIDA, durante el 2025, el país registró un total de 84.546 hectáreas de coca en producción, detectadas en la Amazonía peruana.
Ante esta realidad, el internacionalista Ramiro Escobar sostiene que no resulta una casualidad que el Perú tenga en cuenta una propuesta como el Escudo de las Américas, debido al papel que cumple como lugar donde se producen y transitan toneladas de sustancias ilícitas.
“No es casual que nos quieran sumar a ese proyecto por la simple razón de que acá hay un problema de narcotráfico importante. Tiene lógica que nos incluyan. Lo que no tiene lógica es que la estrategia de lucha contra las drogas siga siendo la misma estrategia militar, policial, represiva que no da muchos resultados. No sé si vaya a resultar acá”, enfatizó.
BLOQUE CONTRA CHINA
Los posibles resultados de aplicar la estrategia de luchar contra la producción y tránsito de drogas en nuestro país aún son un misterio. El excanciller Óscar Maúrtua define al Escudo de las Américas como “una coalición política que busca proyectarse como un mecanismo para el intercambio permanente de inteligencia, operaciones conjuntas de aplicación de la ley y, en algunos casos, apoyo militar dirigido contra el liderazgo e infraestructura de los cárteles y el crimen organizado transnacional”.
Uno de los acuerdos de la Coalición Americana contra los Cárteles —que sirvió como idea para concretar el Escudo de las Américas— señala que “Estados Unidos y sus aliados deben mantener a raya las amenazas externas, incluidas las influencias extranjeras malignas de fuera del hemisferio occidental”. La referencia apuntaba al avance de China en la región.
En esa línea, el internacionalista Farid Kahatt indicó a CARETAS que “intentar tener buenas relaciones económicas tanto con Estados Unidos como con China es la posición correcta”. Sin embargo, agregó que “aunque eso sea lo que quiere el Perú, no queda claro que eso sea lo que quiere EE. UU.”.
Maúrtua recordó que el Perú tiene lazos y una relación estratégica con China a través de inversiones como el megapuerto de Chancay. Pero también anotó que existe “una vinculación especial” con Estados Unidos, ya que “hemos avanzado en importantes proyectos de cooperación como el mejoramiento de la Base Naval del Callao, o la reciente designación del Perú como aliado no miembro de la OTAN”.
Esta “Doctrina Donroe” sería la reinterpretación moderna de la Doctrina Monroe por Donald Trump, centrada en reafirmar la preeminencia de Estados Unidos en el hemisferio occidental mediante seguridad, economía y presión política sobre América Latina.