Hay encuentros que se escuchan antes de convertirse en música. El pianista y compositor José Luis Madueño regresó a Urubamba para compartir con los niños y adolescentes de la Asociación Niños del Arco Iris, la institución que está detrás de su próximo concierto benéfico junto al pianista Juan José Chuquisengo.
Madueño ya había visitado la asociación en 2024. Esta vez volvió para desarrollar talleres de canto, percusión y expresión musical y conocer más de cerca el trabajo que la institución realiza con niños de distintas comunidades del Valle Sagrado de los Incas. La experiencia reforzó una convicción que atraviesa su trabajo: la música puede ser también una forma de abrir oportunidades.
“Lo que he visto y que me gustó mucho es que los niños están llenos de amor. Les dan mucho amor ahí en el colegio”, cuenta Madueño. Le sorprendió especialmente la manera en que los alumnos se expresan y se relacionan: “Me sorprendió gratamente el cariño, los abrazos y las risas. Eso es lo que se ve que les están dando ahí”.

De ese encuentro surgió también un mensaje que los propios niños grabaron junto al músico para invitar al público a “Piano Sin Fronteras”, concierto que se realizará el 2 de septiembre en el Gran Teatro Nacional. La recaudación será destinada íntegramente a apoyar la labor de Niños del Arco Iris.
“Juan José y yo ya teníamos separado el teatro para hacer un concierto y nosotros hemos decidido que sea en beneficio de ellos. Esta vez fue una propuesta nuestra para la asociación”, explica Madueño.
El programa plantea un diálogo entre la música clásica, el jazz y los sonidos latinoamericanos. Para ambos pianistas será además una celebración: este año se cumplen diez años desde que tocaron juntos por primera vez a dos pianos en el Gran Teatro Nacional. Desde entonces, han llevado este proyecto a distintos escenarios del Perú y del extranjero.
No será, sin embargo, la primera vez que Madueño y Chuquisengo ponen su música al servicio de esta causa. Ya realizaron dos presentaciones a beneficio de Niños del Arco Iris, aunque dirigidas principalmente a colaboradores y personas vinculadas a la institución. Esta vez el encuentro será abierto al público. “Esta vez, todos pueden participar”, dice Madueño.

25 años en el Valle Sagrado
Fundada en 2001 por el sacerdote irlandés Jack Finnegan, la Asociación Niños del Arco Iris desarrolla programas de educación, salud, nutrición y acompañamiento integral para más de 200 niños y adolescentes en situación de vulnerabilidad del Valle Sagrado.
Su modelo educativo busca fortalecer las capacidades personales y comunicativas de los menores y acompañarlos en la construcción de un futuro con mayores oportunidades. Para Madueño, conocer de cerca ese trabajo hizo que el concierto adquiriera un significado distinto: no se trata solamente de tocar dos pianos, sino de contribuir a que otras vidas puedan encontrar su propio camino.
Mientras prepara el concierto, el pianista también trabaja en la preproducción de un nuevo disco de jazz y continúa con sus labores docentes en su escuela de música. Pero por ahora, parte de sus notas tienen un destino concreto: Urubamba.