En tiempos dominados por las bibliotecas digitales y la lectura en pantalla, la exposición Ex libris. Seña de identidad propone una mirada a una práctica casi secreta del mundo del libro. La muestra de la artista peruana Gloria Quispe Tinco (Lima, 1990), presentada en el ICPNA, recupera la tradición del ex libris, esas pequeñas estampas impresas que identifican la pertenencia de un libro a una biblioteca particular y que, con el tiempo, se han convertido en piezas de colección y expresión artística.
Se trata de la cuarta exposición individual de Quispe Tinco, quien ha dedicado buena parte de su trabajo al grabado. En esta ocasión explora el vínculo histórico entre la gráfica y el universo editorial, una relación que se remonta a los orígenes mismos de la imprenta, cuando las técnicas de grabado eran utilizadas para ilustrar publicaciones religiosas, científicas y literarias.
Pero el ex libris va más allá de la función utilitaria. Es una marca de identidad. Una forma de retratar al propietario de una biblioteca a través de símbolos, imágenes y breves textos que condensan intereses, recuerdos y afinidades. Cada pieza funciona como una suerte de retrato íntimo que transforma al libro en un objeto aún más personal.

La exposición reúne dos conjuntos de obras. El primero está conformado por ex libris realizados por encargo para bibliófilos peruanos como Israel Zevallos, Yolanda Falcón, Adrián Ávila, Grace Salvador y Manuel Ayala. En ellos, la artista desarrolló un proceso de diálogo con cada propietario para traducir visualmente aspectos de su identidad, intereses y universo simbólico.
El segundo grupo corresponde a trabajos realizados para concursos internacionales especializados, una tradición particularmente vigente en Europa. Entre ellos figuran piezas enviadas a certámenes en Polonia, Rusia y Bulgaria, países donde el ex libris continúa siendo un campo activo de creación y coleccionismo. Algunas de estas obras están dedicadas a la propia artista, ampliando el carácter autobiográfico de la muestra.
Todas las estampas fueron realizadas mediante técnicas de grabado en relieve, entre ellas xilografía, taco perdido, multiplaca y grabado a buril. Impresas sobre papel artesanal y comercial, las piezas revelan la precisión técnica y el minucioso trabajo manual que exige este género gráfico.
Más que una revisión histórica, Ex libris. Seña de identidad plantea una reflexión sobre la relación afectiva que establecemos con los libros. En cada estampa se cruzan memoria, pertenencia y creación artística. La exposición también reactiva una tradición poco difundida en el Perú y prolonga el interés por el ex libris que el ICPNA impulsó hace una década durante la 5.ª Bienal Internacional de Grabado.
En un momento en que los objetos culturales parecen cada vez más desmaterializados, las pequeñas estampas de Gloria Quispe Tinco recuerdan que los libros también guardan huellas de quienes los leen, coleccionan y atesoran.