La artista shipibo-konibo Sara Flores lleva el arte amazónico al centro de la escena internacional con “Sara Flores. De otros mundos”, la muestra que representa al Perú en la 61ª edición de la Biennale di Venezia. La exposición, inaugurada recientemente en el Arsenale, permanecerá abierta hasta el 22 de noviembre.
Bajo la co-curaduría de Issela Ccoyllo y Matteo Norzi, la propuesta sitúa al kené —el sistema de diseño y conocimiento ancestral del pueblo Shipibo-Konibo— como un lenguaje contemporáneo capaz de dialogar con el arte global desde la Amazonía peruana.
La muestra reúne pinturas de gran formato realizadas sobre tocuyo pintado a mano, esculturas textiles inspiradas en formas etéreas como los mosquiteros y un extracto de la pieza de videoarte Non Nete (A Flag for the Shipibo Nation). Las obras construyen una experiencia inmersiva que activa el espacio y establece una relación directa entre el espectador y la cosmovisión indígena amazónica.

En la obra de Flores, el kené trasciende lo ornamental para convertirse en un sistema visual y espiritual que articula memoria, territorio y saber ancestral. Las composiciones geométricas exploran nuevas posibilidades de escala y materialidad, incluyendo la pieza más extensa realizada por la artista hasta la fecha, presentada por primera vez en el Pabellón Peruano.
La participación peruana se integra a “In Minor Keys”, eje curatorial de esta edición de la Bienal, centrado en aproximaciones íntimas y sensoriales al arte contemporáneo. El Patronato Cultural del Perú organiza el Pabellón Peruano desde 2015 bajo la supervisión de Armando Andrade de Lucio.
La presencia del Perú en la Bienal de Venecia reafirma además una política cultural sostenida que busca proyectar el arte peruano en uno de los escenarios más importantes del circuito internacional contemporáneo.