El año de Mario Vargas Llosa: nuestro Nobel protagonizó nuestra escena cultural

Nuestro Nobel protagonizó nuestra escena cultural. Sin duda, volvió a obsequiarnos la mejor novela del año: Tiempos recios; pero lo más inusitado (no conocemos antecedentes), es que la FIL decidió tener como “país” invitado al “universo vargallosiano”, primera participación de MVLl en nuestra principal Feria del Libro.

Ello se unió al cincuentenario de su novela más aclamada, Conversación en La Catedral, para que se desatara una avalancha de libros sobre su vida y obra: la edición facsimilar de su tesis universitaria Bases para una interpretación de Rubén Darío (U. Ricardo Palma); los estudios La representación de la literatura en la ensayística de Mario Vargas Llosa, de Javier Morales; Las tentaciones de un escritor, de Kent Oré; La polifonía en La guerra del fin de mundo, de Domingo Varas; Arquetipos femeninos Francisco Umbral y Vargas Llosa: obras y vidas paralelas, de Ana Godoy Cossío; y Universo Mario Vargas Llosa, de Alonso Rabí y Víctor Sanjinez. La pieza teatral La literatura es fuego, de Mariana de Althaus; la celebración coral Mario y los escribidores, de José Donayre (ed.); y el cómic Mario, de Carlos Enrique Freyre y cuatro ilustradores.

La Bienal de Novela MVLl se mudó a México; lamentablemente más que los méritos (nada especiales) de la obra ganadora, (The night, de Rodrigo Blanco) tuvo resonancia mediática el reclamo feminista frente a la escasa presencia de mujeres.

PRESENCIA VALLEJIANA

El centenario de Los heraldos negros dio pie a coloquios internacionales y homenajes. Entre los libros más importantes del año, mencionemos la edición crítica de Todos los poemas, publicada, en dos tomos, por la U. Ricardo Palma; la difusión virtual de los manuscritos de los poemas en prosa, en edición diplomática de Enrique Ballón Aguirre; la reproducción facsimilar de la primera edición de Poemas humanos (U. Ricardo Palma); la edición de Escalas (U. César Vallejo); y la antología Paco Yunque y otros textos en prosa. En cuanto a estudios, mencionemos El paisaje en la poesía de C.V., de Edgardo Rivera Martínez; Viviré en Madrid sin aguacero, CV, 1931, de Rogelio Oré, y Vallejo y sus amigos puneños, de José Luis Ayala.

TRANSCULTURACIÓN

Hace cincuenta años murieron los dos autores que, del modo más genial y vigente, transculturaron el español (los dos “quechuizándolo”, y Churata también “aimarizándolo”) y la cultura occidental, desde su óptica realmaravillosa andina, plasmando una de las escrituras más originales e innovadoras (de cuño vanguardista: Churata, en toda su obra, y Arguedas, en su poesía quechua y El zorro de arriba y el zorro de abajo) de las letras latinoamericanas. Fueron homenajeados dentro y fuera del país. Resaltemos que Mauro Mamani Macedo y Elizabeth Monasterio publicaron un notable volumen sobre Churata.

MÁS CONMEMORACIONES

Se rindió tributo al gran tradicionista Ricardo Palma, en el centenario de su muerte. La traducción al quechua por Mario Mejía Huamán, de 50 tradiciones peruanas; la antología en árabe, versión de Tama Ziada; Sobre Ricardo Palma, de Luis Jaime Cisneros, compilación de Alberto Varillas M., y Diccionario personal de Ricardo Palma, de Miguel Ángel Rodríguez, conforman la contribución editorial de la universidad que ostenta su nombre. Se recordó al extraordinario Abraham Valdelomar, en el centenario de su trágica desaparición.

Último tomo de memorias de Bryce, Verástegui póstumo, Pinilla experimental y el mejor Ampuero.

Salvó el honor editorial el nuevo sello iqueño El Conde Plebeyo, publicando El Caballero Carmelo, antología de Ricardo Silva-Santisteban. Alcanzó un merecido relieve el tributo al gran prosista Julio Ramón Ribeyro, a un cuarto de siglo de su partida. Se reveló su faceta de dibujante y Jorge Coaguila reunió sus Cartas a Juan Antonio. Con broche de oro: el homenaje de mayor trascendencia internacional, dentro de la espléndida participación del Perú en Arco (Madrid), fue “Las redes de vanguardia” de la revista Amauta, que dirigió José Carlos Mariátegui; matriz de uno de los libros más importantes y hermosos del año: The avant-garde network de Amauta. Argentina, Mexico, and Peru in the 1920s, de Beverly Adams y Natalia Majluf.

CRONWELL JARA

El prestigioso premio de la Casa de la Literatura Peruana distinguió al cuentista peruano más notable de los 80: Cronwell Jara; también poeta, ensayista y tallerista de fuste. Coincidió con la creación del sello Montacerdos Oficial (deslinda así con la editorial chilena Montacerdos), embarcada en difundir las obras de Jara: dio a conocer el formidable Manifiesto de las Jodas (textos brevísimos); reeditó el poemario Colina de los helechos y lanzó el sustancioso volumen Montacerdos y cuentos premiados. En otros sellos Jara brindó una reedición de  su novela Patíbulo para un caballo y el relato infantil Sarnoso.

OBRAS REUNIDAS

Tomo II (Poesía) y V (Memorias) de las Obras completas, de Enrique López Albújar, ed. de Gladys Flores Heredia. La Obra completa y poemas relacionados, de Mateo Rosas de Oquendo, ed. crítica de Pedro Lasarte. Autores contemporáneos: Cuarteto de Lima, cuatro novelas de Fernando Ampuero; y Lejos de mí decirles, obra poética de Mario Montalbetti.

REEDICIONES Y RESCATES

Cuatro narradoras reeditadas: Cuentos, de Lastenia Larriva de Llona, selección de José Donayre; la notable novela (tuvo éxito en la España de los 20) Mosko-strom, de Rosa Arciniega, relanzada en España por Inmaculada Lergo; la novela Rastrojo (con apreciaciones de MVLl y Bryce), de María Rosa Macedo; y los actualísimos cuentos de Desde el exilio, de Mariella Sala.

Especial relieve ostentan las reediciones del gran escritor Miguel Gutiérrez: sus novelas La violencia del tiempo, El viejo saurio se retira y Poderes secretos, y su polémico ensayo La generación del 50. Mención aparte a la novela experimental (la más osada en técnicas innovadoras de la Generación del 50, antes de MVLl) Ismandro, de Enrique Pinilla, escrita en 1954 e inédita hasta ahora.

ANTOLOGÍAS

Carlos Germán, Más allá de los cielos, selección de Carlos Amézaga y Julio Isla. Poesía: Antología colectiva: del grupo Raíz cúbica, selección de Alberto Alarcón; y Somos los que somos, poesía peruana del siglo 21. Antologías personales: Tu voz, de Juan Gonzalo Rose (con reproducción facsimilar de su primer poemario, Cancionero de la paz, hasta ahora inédito); Árbol de mora, de Tulio Mora; La divina hoguera, de Bernardo Rafael Álvarez; Todas las huacas, de Alberto Benavides Ganoza, selección de Víctor Salazar Yepén; Cuando suena la música, de Eduardo Chirinos; Cuerpo celeste, de Marcela Robles; Las imposibles orquídeas, de Violeta Barrientos; De los Andes al Río de la Plata, de Bethoven Medina, y Objetos sin casta, de Chrystian Zegarra.

Cuento: 20 cuentos de oro. Relatos ganadores en los cuarenta años del Premio Copé; La piel fría y los cuentos ganadores y finalistas de la XX Bienal de Cuento Premio Copé 2018; 21. Relatos sobre la independencia del Perú y Superhéroes. Muestra de relatos épicos peruanos, las dos a cargo de José Donayre; Cuentos de ida y vuelta. 17 narradores peruanos en Estados Unidos, de Luis Hernán Castañeda y Carlos Villacorta; Lo que tenemos en común, de Alfredo M. del Arroyo y Ricardo Vacca-Rodríguez; y Cuento liberteño. Panorama actual, de Carlos Santa María Ruiz.

POEMARIO

La obra póstuma de uno de nuestros poetas capitales: Albaco, de Enrique Verástegui una occidentalización modernísima del haiku oriental. Comparten este elenco mayor la pieza de teatro poético de Manuel Pantigoso: Luz de cristales en la roca, una misa de aliento ultraórbico (legado de Churata) que entreteje todos los medios artísticos, totalizante; el intenso amor al terruño (paisaje y población, costumbres y memoria colectiva de los desastres climáticos) que entona Marco Martos en Piura, espejismo de eternidad; el sostenido aliento del extenso poema que Miguel Ildefonso dedica al misterio de la vocación poética: Esquirlas; y el esperado retorno, veinte años después, de una de las voces de mayor hondura irónica de nuestra poesía, humanísimamente desnuda de convencionalismos: Lizardo Cruzado, con No he de volver a escribir.

Otro elenco fulgurante: La novia del viento, del mencionado, Marco Martos: una nueva muestra de la megatónica prosas poéticas de Darwin Bedoya: Poemas para ser expulsado del cole; la temprana confirmación de una voz fundamental: Valeria Román, Feelback; y la revelación de una autora rica en recursos expresivos y de trascendente vuelo creador: Melissa Olivares, La batalla de la vuelta de Obligado.

Elogiemos la alta calidad de Notipoemas, de Víctor Escalante; Baruch después del aguacero y otros libros, de Segundo Cancino; Tríptico de las furias, de Antonio Cillóniz; El río de las calles, de José Alberto Velarde; Itinerario, de Guillermo Saravia, Mural de las aguas, de Percy Vílchez; Conversas & Conversos, de Houdini Guerrero; Malévola tu ausencia, de Héctor Ñaupari; Papámor, de José Beltrán; Elogio de la ruina, de Jimmy Marroquín; Ejercicio respiratorio, de Ana María Falconí; Muro de carne, de Cecilia Podestá; Péndulo amarillo, de Fanny Jem Wong; Anen, de Ana Luisa Ríos González; y Exacta dimensión del olvido, de Oscar Ramírez.

Aciertos de Parawayraq Chawdindi/Entre la lluvia y el viento, de Washington Córdova; Inventario de relámpagos y otros cantares de Q’arabotas, de Luis Pacho; El libro de las reencarnaciones, de José A. Bravo de Rueda; Causas naturales, de Alfredo Herrera; Las ilusiones, de José Miguel Herbozo; Amores inconclusos, de Rosario Valdivia; Siembra de espirales, de Navale Quiroz; Gaspar de la nada, de Luis Fuentes; y En voz alta, de Sixto Sarmiento.

CUENTO

Uno de nuestros cuentistas fundamentales plasmó el mejor conjunto del año: Fernando Ampuero, Jamás en la vida. Sobresalió la maestría narrativa de Cecilia Granadino, Para que Carmela me ame, y Julián Pérez, Encefalograma, novedosa incursión suya en el humor grotesco. Resaltemos la consistencia de Resina, de Richard Parra; Algunos cuerpos celestes, de Augusto Effio; y Nunca seremos tan jóvenes como hoy, de Carlos Arámbulo.

De interés: Bajo la lluvia, de Santos Morales; La otra orilla (premio José Watanabe, APJ), de Alejandro Susti; Todo es demasiado, de Christian Briceño; Lejanas visiones, de Otilia Navarrete; Mi corazón simplificado piensa en tu sexo, de Walter Lingán; y Peruanos de segunda mano, de Yero Chuquicaña.

MICRORRELATO

Valiosa muestra de ocho mujeres: Una voz que existe. Aportes destacables de La fugacidad del color, de Elga Reátegui; Dialogando con el dinosaurio de Monterroso, de José Beltrán; Incidentes, de Ary Malaver; Antes del alba, de Roberto Mora, y la fabulación que Robert Jara atribuye a Braulio de la Barra, Manual del buen borracho.

Carmen Ollé y un libro “perdurable”. Derecha: “Solvencia narrativa” de Francisco Ángeles y lo último de Cisneros.

NOVELA

Tres obras descollaron: La favorita del Inca, de Raúl Tola, de trama y ritmo narrativos tan ágiles como envolventes; Cementerio de barcos, de Ulises Gutiérrez Llantoy, excelente asedio polifónico a un personaje genial y enigmático; y Estación delirio, de Teresa Ruiz Rosas, retrato complejo, matizado, de la amistad, el amor al arte y un insólito tratamiento siquiátrico. Festejemos la solvencia narrativa de Adiós a la revolución, de Francisco Ángeles; Solo vine para que ella me mate, de Charlie Becerra; La Perricholi, de Alonso Cueto; Balada para los arcángeles, de Luis Fernando Cueto; La mujer soviética, de Dany Salvatierra; Palomas, cóndores y gallinazos, de Borka Sattler; Tiene que haber otro final, de Sussane Noltenius; La tempestad que te desnuda, de Christian Reynoso; y Cuerpo de agua, de Leydy Loayza.

NOVELA CORTA

La sutileza (soterradamente inquietante, mórbida) con que Ricardo Sumalavia desnuda las complejas relaciones entre padre e hijo, convierte a Historia de un brazo en uno de los mejores libros del año. Celebremos la riqueza de niveles narrativos de Róger Lázaro, en De cuentos no vive el hombre. Cuatro novelas perdurables: No encarcelarás al mar ni a las estrellas, de José Hidalgo; Amores líquidos, de Carmen Ollé; Una visita inesperada, de Elmer López Guevara; y El futuro es una máquina que nunca se acaba, de Erick Benites. Recomendemos, además, La rumba del Varig (premio JRR, BCR), de Alfonso Torres; Los ríos de Marte, de Yeniva Fernández; Nosocomium, de Christ Gutiérrez-Rodríguez; La viuda negra, de Daniel Zegarra; Aquello que pedimos en la arena, de Julia Wong; y Desmadre, de Pamela Rodríguez.

HÍBRIDOS

Fusionando la poesía, el relato y la meditación, la consagrada Victoria Guerrero nos estremeció con un fulminante elogio / diatriba a su madre, y la fascinación / repulsión frente a la muerte: Y la muerte no tendrá dominio. Todo un descubrimiento, de otro lado, fue conocer la escritura libérrima, sin concesiones, de Rapsodia de madrugada, de Ximena Manchego Rosado; y Los rostros de la quimera, de Javier L. Vílchez Juárez.

NO FICCIÓN

Autoficción: Algún día te mostraré el desierto, de Renato Cisneros; Soldado de Dios, de Abelardo Sánchez León; y Carta al teniente Shogun, de Lurgio Gavilán. Crónicas: La batalla, de Gustavo Gorriti; Crónicas de sueños, sudor y fuego, de Zein Zorrilla; Hasta aquí llegamos, de Pedro Llosa; El pintor de Lavoes y otras crónicas, de Luis Miranda; y El escuadrón de la muerte, de Renato Sandoval González. Memorias: El pasado recurrente, de Iván Rodríguez Chávez; La comedia literaria, de Julio Ortega; Permiso para retirarme, de Alfredo Bryce Echenique; y Con la esperanza viva, de Gustavo Espinoza Montesinos.

INFANTIL Y JUVENIL

El Churito, de Róger Rumrril; El castillo olvidado (Premio Altazor de novela infantil), de Harol Gastelú; Seres maravillosos del Ande, de Óscar Colchado; Una banca en el parque, de Jorge Eslava; Lanchaak, de Rosario Arias Quincot; Poemas que hacen cosquillas, de Edgard “Fabulinka” Bendezú; y El gato enamorado, selección de Carlos Zúñiga Segura.

ESTUDIOS LITERARIOS

Ediciones críticas de consulta obligada: Uska Pawqar Inca o El rico más pobre, a cargo de Julio Calvo Pérez; El padre Horán, de Narciso Aréstegui, editado por César Coca Vargas y estudiado por Mercedes Mayna-Medrano.

Estudios de amplio mirador: Hermenéutica literaria, de Carlos García-Bedoya; Lima: narrativa, sociedad, espacio, de Roberto Reyes Tarazona; Escritores y obras de nuestras letras, siglo XVI al XXI, de Antonio González; Tupay: de puño y letra, de Néstor Tenorio; Literatura y cultura en el sur andino, de Ulises Zevallos; La máquina de hacer poesía, de Luis Alberto Castillo; Comunicaciones marcianas, de Mario Pera y Róger Santiváñez; y Poetas peruanos de la generación del 60, de Elena Zurrón Rodríguez. Autores específicos: Vanguardia andina, migrancia y heterogeneidad textual, de Giovanna Iubini; Tengo el color mismo de la Madretierra, de Guissela Gonzales; Lo real es horrenda fábula de Paolo de Lima (ed.); y Ángel con casaca de cuero (varios colaboradores).

GRANDES EDICIONES

Antropología e Historia: uno de los libros más hermosos e importantes del año, Vida y obra de Fray Martín de Murúa, de Thomas Cummins y Juan Ossio. Contribuciones excelentes: Fernando Rosas Moscoso, La conquista de Chile por los Incas; Fernando Romero, El aporte de los afrodescendientes a la identidad nacional; Claudia Rosas Lauro (ed.), Género y mujeres en la historia del Perú; y Wilfredo Kapsoli y Takahiro Katto, La Asociación Pro indígena. Filosofía: Ciro Alegría Varona, Adagios (Premio Copé de Ensayo) y Manual de principios y problemas éticos; Miguel Giusti (ed.), El conflicto de las facultades; y Pablo Quintanilla, La comprensión del otro. Cine: Isaac León y Federico de Cárdenas, vol. 3 de la antología de Hablemos de cine; y Giovanna Pollarolo (ed.), Cine / literatura.Interdisciplinario:

Francesca Denegri (ed.), Ni amar ni odiar con firmeza; y Luciano Stucchi y Marcelo Stucchi, Navegar por los aires.