El carné universitario podría tener una vigencia de dos años, en lugar de uno, si prospera un proyecto de ley presentado por la bancada de Ahora Nación. La iniciativa plantea modificar la Ley Universitaria para reducir los trámites de renovación, incorporar una modalidad digital y facilitar el acceso de los estudiantes a beneficios complementarios.
La propuesta legislativa fue presentada por el diputado César Augusto Muedas Balbiese y cuenta con la firma de otros cuatro integrantes de su grupo parlamentario. El proyecto busca modificar el artículo 127 de la Ley 30220 e incorporar dos nuevos artículos para regular los beneficios complementarios y la verificación digital de la condición estudiantil.
La iniciativa todavía debe pasar por el procedimiento legislativo correspondiente. Por tanto, el carné universitario mantiene actualmente su vigencia de un año.
¿Qué cambiaría con el proyecto sobre el carné universitario?
Uno de los principales cambios sería ampliar de uno a dos años la vigencia documental del carné universitario, contados desde su fecha de expedición. La propuesta precisa que esta extensión no significa que el estudiante conserve automáticamente su condición académica durante ese periodo.
En otras palabras, si una persona deja de estar matriculada o pierde la condición de estudiante, no podría seguir utilizando el documento para acceder a beneficios reservados a universitarios, aunque la fecha impresa de vencimiento todavía no haya llegado.
Actualmente, la Superintendencia Nacional de Educación Superior Universitaria (Sunedu) emite los carnés con una vigencia de un año. Para el proceso de 2026, la entidad estableció un costo de S/ 17,70 por el trámite de emisión y expedición.
Con la modificación, el proyecto busca reducir la frecuencia de las renovaciones y los gastos administrativos que estas generan para los estudiantes.
Carné universitario digital: ¿cómo funcionaría la acreditación?
La propuesta también incorpora el artículo 127-B a la Ley Universitaria para reconocer expresamente el uso del carné universitario en formato físico o digital.
La verificación podría realizarse mediante códigos QR, códigos únicos, enlaces seguros u otros mecanismos tecnológicos que permitan comprobar la autenticidad del documento y, cuando corresponda, la condición estudiantil vigente.
El proyecto establece que las consultas digitales solo deben mostrar la información indispensable para verificar la identidad y la validez del carné. No permitirían acceder a datos como calificaciones, historial académico, situación económica o información de salud.
Además, plantea que las entidades públicas eviten solicitar documentos redundantes cuando puedan comprobar la información mediante mecanismos interoperables.
La iniciativa también contempla mantener el soporte físico y otros canales de atención para estudiantes que no tengan conexión a internet, dispositivos electrónicos o competencias digitales.
¿Qué otros beneficios podrían tener los universitarios?
El proyecto incorpora un nuevo artículo para promover el acceso de los estudiantes a actividades y servicios complementarios vinculados con su formación y bienestar.
Entre los ámbitos considerados figuran:
- Cultura: acceso a museos, monumentos, centros culturales, exposiciones y actividades públicas.
- Educación e investigación: bibliotecas, archivos, repositorios y recursos documentales.
- Ciencia y tecnología: ferias, concursos, programas y actividades de innovación e investigación.
- Capacitación: cursos, talleres, seminarios y otras actividades de formación complementaria.
- Empleo y emprendimiento: orientación laboral, capacitación, prácticas y programas para fortalecer competencias.
- Salud mental: servicios públicos de información, prevención y orientación sobre bienestar socioemocional.
- Deporte y recreación: programas de actividad física y promoción de hábitos saludables.
- Recursos educativos: posibles beneficios en libros, publicaciones, herramientas tecnológicas y materiales de estudio.
Sin embargo, la propuesta no establece descuentos automáticos ni obliga a empresas privadas a ofrecer gratuidades. Los beneficios dependerían de las competencias, condiciones de acceso y recursos de cada entidad, así como de los convenios voluntarios que puedan establecerse.
¿El proyecto cambiaría el medio pasaje universitario?
La iniciativa señala expresamente que no busca modificar ni restringir el derecho al medio pasaje universitario, que equivale al 50 % de la tarifa regular del transporte público, de acuerdo con la legislación vigente.
El proyecto mantiene ese beneficio y establece que la ampliación de la vigencia del carné no debe interpretarse como una modificación de los derechos reconocidos por normas especiales.
Asimismo, precisa que la reforma no prorrogaría automáticamente la matrícula ni la condición académica del titular. La verificación de estos requisitos seguiría siendo necesaria cuando corresponda.
Carné universitarios: ¿cuándo entraría en vigencia el cambio?
De acuerdo con las disposiciones complementarias del proyecto, la Sunedu tendría un plazo de 60 días desde la entrada en vigor de la ley para adecuar las disposiciones técnicas relacionadas con la emisión y expedición del documento.
La implementación de la modalidad digital sería progresiva y priorizaría el uso de infraestructura tecnológica existente. Además, la propuesta establece que los cambios se financiarían con los recursos institucionales disponibles, sin demandar fondos adicionales al tesoro público.
Un aspecto importante es que la vigencia de dos años se aplicaría a los carnés emitidos después de la entrada en vigor de la adecuación técnica correspondiente. Los documentos expedidos anteriormente conservarían su fecha de vencimiento original.
Por ahora, la propuesta de Ahora Nación debe continuar su trámite parlamentario antes de que estos cambios puedan convertirse en una norma vigente.