El Centro de Convenciones de Lima (LCC), ubicado en San Borja, tendrá por primera vez un operador privado desde su inauguración en 2015. Proinversión adjudicó el proyecto a GL Events Venues, que asumirá la operación y mantenimiento del recinto durante 15 años bajo una Asociación Público-Privada (APP).
El cambio no implica la transferencia de propiedad del inmueble al sector privado. Además, el proyecto contempla una inversión estimada de US$104,73 millones durante el periodo contractual, según la información proporcionada tras la adjudicación.
GL Events Venues asumirá la operación del LCC por 15 años
GL Events Venues fue la empresa que obtuvo la adjudicación tras superar el proceso convocado por Proinversión. En la etapa final también participaron el Consorcio Centro de Convenciones–Exposistemas y Grupo Heroica S.A.S., pero la propuesta de la compañía francesa resultó seleccionada.
La empresa tendrá a su cargo la operación y mantenimiento integral del recinto, además de su explotación comercial. El contrato también comprende la programación y promoción de eventos, con el propósito de elevar el nivel de utilización de una infraestructura que cuenta con 18 salas multifuncionales distribuidas en ocho niveles.
La modalidad escogida es una APP, mediante la cual el Estado entrega la operación del inmueble a un privado bajo las condiciones establecidas en el contrato. Proinversión había señalado que el proyecto busca incorporar experiencia especializada para la gestión de uno de los principales espacios públicos destinados a congresos y grandes eventos del país.
Centro de Convenciones de Lima: inversión de US$104,73 millones
El monto estimado de US$104,73 millones corresponde al proyecto de operación y mantenimiento durante el periodo previsto. La nueva administración deberá garantizar la conservación y funcionamiento del complejo, además de desarrollar su actividad comercial y promover una mayor programación de eventos.
El Centro de Convenciones de Lima dispone de alrededor de 15.000 metros cuadrados de superficie, 18 salas multifuncionales y cuatro niveles subterráneos de estacionamiento. El recinto también cuenta con áreas de apoyo para gestión, mantenimiento, catering, limpieza, cafeterías y servicios vinculados con la realización de reuniones y convenciones.
La infraestructura fue diseñada para recibir actividades de distintas dimensiones y puede albergar congresos, convenciones, reuniones corporativas y otros encuentros. La incorporación de un operador especializado busca aprovechar esas instalaciones durante todo el periodo de la concesión operativa.
¿Qué busca el Gobierno con la nueva administración?
Proinversión sostiene que la nueva gestión pretende incrementar el uso del recinto y atraer congresos, convenciones y grandes eventos nacionales e internacionales. La apuesta también apunta a fortalecer la participación de Lima en el circuito internacional del turismo de reuniones.
El presidente ejecutivo de Proinversión, Luis Del Carpio, señaló que una gran convención genera actividad más allá del lugar donde se realiza, debido al movimiento que produce en hoteles, restaurantes, transporte, comercio y otros servicios. La entidad considera que una mayor actividad del Centro de Convenciones puede contribuir a ampliar ese impacto económico.
El proyecto también busca aprovechar una infraestructura que ya existe en lugar de limitar la participación privada a la construcción de nuevos activos. De acuerdo con Proinversión, la experiencia y capacidad comercial del operador permitirán desarrollar una programación más amplia y potenciar el uso del recinto.