La apicultura peruana involucra a más de 40 mil familias y cuenta con unas 300 mil colmenas tecnificadas destinadas a la producción de miel y otros derivados, informó el Ministerio de Desarrollo Agrario y Riego (Midagri).
La producción nacional se estima entre 2,300 y 2,500 toneladas de miel al año, con un rendimiento promedio de 10.8 kilos por colmena. Para numerosas familias del ámbito rural, la actividad representa una fuente complementaria de ingresos vinculada a la agricultura.
El panorama fue difundido por el Midagri con motivo del Día del Apicultor Peruano, que se conmemoró el 23 de setiembre.
Apicultura peruana se extiende por varias regiones
La producción de miel se concentra principalmente en Cusco, Cajamarca, Apurímac, Áncash y La Libertad, además de Junín, Pasco, San Martín y Oxapampa.
La actividad también tiene presencia en la costa y en los bosques secos del norte, particularmente en Piura, Lambayeque y Lima. Esta distribución permite aprovechar distintos ecosistemas y floraciones para la producción de miel y otros productos derivados de las colmenas.
Además de la miel, la cadena apícola comprende productos como polen, propóleo, jalea real, cera de abejas y apitoxina, que son comercializados en diferentes presentaciones.
Miel peruana busca ganar espacio en el mercado
El Midagri impulsa actividades orientadas a promover el consumo de productos apícolas y fortalecer la competitividad de esta cadena productiva.
Entre ellas figura el Festival de la Miel (FESTIMIEL 2026), realizado el 24 y 25 de setiembre en la explanada del Midagri, en Jesús María, como parte de las actividades por el Día del Apicultor Peruano.
Durante el evento, productores de distintas regiones ofrecen miel y derivados, además de brindar información para reconocer las características de una miel de abeja sin adulteraciones.
El festival busca acercar la producción apícola a los consumidores y generar mayores oportunidades comerciales para los productores.
Una actividad ligada a la agricultura
Para las familias rurales, la apicultura cumple un papel complementario a otras actividades agrícolas. La producción de miel puede convertirse así en una fuente adicional de ingresos y, al mismo tiempo, aprovechar los recursos florales disponibles en distintas zonas del país.
El crecimiento de la actividad también está relacionado con la tecnificación de las colmenas. Las 300 mil colmenas tecnificadas estimadas por el Midagri constituyen la base de una cadena que reúne producción, transformación y comercialización de productos derivados de las abejas.
Con una producción anual que supera las 2,000 toneladas de miel, la actividad busca ampliar su mercado y fortalecer su presencia dentro de la economía rural peruana.