El Perú inició gestiones para recuperar una pieza de origen lambayecano que permanece en el Museo de Arte de Denver, en Estados Unidos. Se trata del vaso de Chornancap, un antiguo accesorio ceremonial de plata que, según el más reciente informe publicado en CARETAS, realizado por Roberto Ochoa Berreteaga, podría estar relacionado con la Dama de Chornancap, gobernante y sacerdotisa cuya tumba fue descubierta en Lambayeque.
La pieza fue adquirida por el museo estadounidense en 1969, después de pasar por una galería de arte de Manhattan. Durante años se desconoció su procedencia exacta. El hallazgo de la tumba de Chornancap, en octubre de 2011, permitió establecer semejanzas entre las representaciones del vaso y los objetos encontrados junto a la mujer de la élite lambayecana.
Perú busca recuperar vaso ceremonial de Chornancap
El vaso está elaborado en plata y mide casi 16 centímetros de altura. El Museo de Arte de Denver lo identifica como una pieza con una compleja narrativa visual y la denomina “vaso del canal de agua”. La institución no establece una procedencia definitiva y plantea dudas sobre si corresponde a la tradición Sicán o Chimú.
Sus imágenes muestran personajes, construcciones, ornamentos y otros elementos vinculados con el mundo ceremonial del antiguo Perú. Para Carlos Wester La Torre, director del Museo Brüning de Lambayeque, varias de estas representaciones coinciden con los objetos y escenarios identificados en la tumba de la Dama de Chornancap.
El arqueólogo sostiene que estas coincidencias permiten interpretar el significado de las escenas representadas en la pieza. Por ello, plantea que el vaso debe regresar al Perú y permanecer junto al ajuar funerario de la gobernante.

Dama de Chornancap: el hallazgo que cambió la historia peruana
En octubre de 2011, un equipo de arqueólogos dirigido por Wester La Torre encontró una tumba intacta en el complejo arqueológico Chotuna-Chornancap, cerca de Chiclayo. El entierro correspondía a una mujer de la élite Lambayeque, acompañada por ocho mujeres jóvenes y un conjunto de objetos asociados con su posición.
La sepultura contenía bienes de prestigio como una corona, máscara, orejeras y cetro. Estos elementos permitieron reconocer la importancia política y religiosa de la mujer, conocida como la Dama o Sacerdotisa de Chornancap. Estudios posteriores encontraron similitudes entre parte de este ajuar y las figuras que aparecen en el vaso conservado en Denver.
De acuerdo con La Torre, el vínculo resulta especialmente importante porque permite interpretar el vaso a partir de un contexto arqueológico conocido. Antes del descubrimiento de la tumba, la pieza carecía de información precisa sobre el lugar al que perteneció y sobre el personaje asociado con ella.

Gestiones para repatriar la pieza continúan en manos de la Cancillería
Según el informe de CARETAS, las gestiones para recuperar el vaso recibieron el respaldo de funcionarios del Ministerio de Cultura, que trasladaron el proceso de repatriación a la Cancillería peruana. El objetivo es que la pieza pueda regresar al país y reunirse con el conjunto funerario de Chornancap.
El caso también se inscribe en un contexto internacional de reclamos para que museos de Estados Unidos y Europa devuelvan bienes culturales a sus países de origen. En el escrito se señala que el Museo de Arte de Denver ya ha devuelto piezas a Nigeria, Tailandia y Vietnam.
Para Wester La Torre, la solicitud se concentra en este vaso y no supone necesariamente el retorno de todas las piezas peruanas que forman parte de la colección del museo estadounidense. Su principal argumento es la relación que identifica entre las escenas del objeto y el contexto funerario descubierto en Chornancap.