El terremoto de magnitud 7,4 que sacudió Colombia dejó a miles de personas afectadas y activó la respuesta humanitaria de UNICEF, especialmente en Chocó y Buenaventura, dos de las zonas más golpeadas por el movimiento sísmico.
La organización informó que su prioridad es atender a niños, niñas, adolescentes y familias que enfrentan daños en sus viviendas, interrupciones de servicios básicos y dificultades para acceder a espacios seguros.
Según cifras oficiales citadas por UNICEF, el terremoto dejó 181 fallecidos, 195 personas desaparecidas y más de 2.595 heridos. El impacto específico sobre la población infantil todavía se encuentra en evaluación.
Casi 800 escuelas resultaron afectadas
Uno de los principales problemas es el daño registrado en la infraestructura educativa. UNICEF estima que 796 escuelas han sido afectadas por el terremoto, situación que podría interrumpir el aprendizaje y reducir el acceso de niños y adolescentes a espacios seguros.
“Los niños y niñas han visto caer sus hogares y escuelas, y enfrentan riesgos cada vez mayores”, afirmó Tanya Chapuisat, representante de UNICEF en Colombia.
La emergencia también ha afectado infraestructura crítica y servicios esenciales. El acceso al agua, educación, electricidad, salud y telecomunicaciones permanece interrumpido en algunas comunidades.
A estas dificultades se suman los problemas de conectividad y la dispersión geográfica de varias localidades, lo que complica la evaluación de las necesidades de la población damnificada.
UNICEF llevará ayuda a 25.000 personas
Como parte de su respuesta inicial, UNICEF proporcionará suministros de agua, saneamiento e higiene para 25.000 personas en Chocó y Buenaventura.
El apoyo incluye kits familiares de higiene, artículos para atención materna, productos de higiene menstrual y tanques para almacenamiento de agua.
La organización busca reducir los riesgos sanitarios mientras se restablecen los servicios básicos y continúan las evaluaciones sobre los daños ocasionados por el terremoto.
“UNICEF está poniendo en marcha una respuesta temprana en agua, saneamiento e higiene para ayudar a reducir los riesgos para la salud pública y proteger la dignidad de las familias afectadas”, explicó Chapuisat.
Protección para niños y adolescentes
UNICEF también trabaja con el Instituto Colombiano de Bienestar Familiar (ICBF) para reforzar las medidas de prevención y respuesta destinadas a proteger a los niños y adolescentes afectados por la emergencia.
La organización señaló que coordina sus acciones con autoridades nacionales y locales, además de otros organismos de Naciones Unidas, para ampliar la asistencia conforme se conozcan las necesidades de las comunidades.
UNICEF cuenta con más de dos décadas de presencia en Chocó, presencia permanente en Buenaventura y más de 76 años de trabajo en Colombia.
Ante la magnitud de la emergencia, la organización anunció que está preparada para ampliar su respuesta y garantizar que los niños y sus familias puedan acceder a asistencia vital, servicios básicos y protección.