El primer Mensaje a la Nación de la presidenta Keiko Fujimori dejó claro que la economía será uno de los pilares de su gestión. Su discurso estuvo marcado por anuncios orientados a mejorar los ingresos de los trabajadores, ampliar la protección social, acelerar la inversión pública y recuperar la confianza empresarial, en un contexto en el que el Perú busca consolidar su crecimiento tras varios años de inestabilidad política.
La estrategia del nuevo Gobierno apuesta por combinar políticas de impacto inmediato sobre los ingresos de la población con proyectos de infraestructura que impulsen el empleo y la inversión. Sin embargo, el alcance real de estas medidas dependerá de la disponibilidad de recursos fiscales y de la rapidez con que puedan ejecutarse.
Un mayor sueldo mínimo
Entre las medidas más comentadas figura el incremento de la Remuneración Mínima Vital a S/ 1.300. El Ejecutivo sostiene que el aumento busca recuperar el poder adquisitivo de los trabajadores frente al incremento del costo de vida y fortalecer el consumo interno.
El beneficio alcanzaría principalmente a trabajadores formales que perciben el salario mínimo, aunque economistas advierten que las micro y pequeñas empresas podrían enfrentar mayores costos laborales si la productividad no acompaña el incremento salarial.
Mayor protección para los adultos mayores
El Gobierno también anunció el fortalecimiento de Pensión 65, duplicando la transferencia económica para los beneficiarios del programa. La medida apunta a reducir la pobreza extrema entre la población adulta mayor, uno de los sectores más vulnerables del país.
Si bien el anuncio tiene un importante componente social, especialistas coinciden en que requerirá una ampliación del presupuesto permanente para evitar comprometer el equilibrio de las finanzas públicas.
Infraestructura como motor de crecimiento
Otro eje del discurso fue la inversión en infraestructura. El Ejecutivo prometió acelerar grandes proyectos de transporte, ampliar la red vial y culminar obras consideradas estratégicas para mejorar la competitividad del país.
La apuesta responde a una lógica conocida: la inversión pública genera empleo directo durante la construcción y mejora las condiciones para la inversión privada en el mediano plazo. No obstante, el principal reto será evitar los retrasos administrativos y los conflictos sociales que históricamente han afectado este tipo de proyectos.
Empleo juvenil y formalización
La presidenta Keiko Fujimori también presentó un programa dirigido a facilitar la inserción laboral de los jóvenes mediante capacitación y mecanismos de apoyo a la contratación.
Aunque todavía no se conocen los detalles operativos ni el presupuesto asignado, la medida busca responder a uno de los principales problemas estructurales del mercado laboral peruano: la elevada informalidad y las dificultades de los jóvenes para acceder a un empleo formal.
Confianza para la inversión
El discurso incluyó un mensaje dirigido al sector empresarial, reiterando el compromiso del Gobierno con la estabilidad jurídica, la promoción de la inversión privada y el respeto a las reglas económicas.
Este componente es especialmente relevante en un momento en que la inversión privada continúa siendo el principal motor del crecimiento económico. La confianza de los inversionistas dependerá no solo de los anuncios, sino también de la estabilidad política y de la capacidad del Ejecutivo para ejecutar sus proyectos.
El gran interrogante: ¿cómo se financiará la agenda?
Aunque los anuncios fueron bien recibidos por diversos sectores sociales, el principal desafío será su financiamiento.
El incremento del gasto social, las obras de infraestructura y los programas de empleo exigirán mayores recursos públicos. En ese escenario, el Ministerio de Economía y Finanzas tendrá la tarea de definir cómo se compatibilizan estas políticas con el objetivo de mantener la sostenibilidad fiscal y controlar el déficit.
En los próximos meses también será determinante la evolución de la recaudación tributaria, el crecimiento de la economía y la confianza del sector privado para ampliar la inversión.
El reto de convertir promesas de Keiko Fujimori en resultados
El primer paquete económico del nuevo Gobierno de Keiko Fujimori transmite una señal de activación y busca responder a demandas ciudadanas relacionadas con empleo, ingresos y protección social. Sin embargo, los anuncios representan apenas el inicio de una etapa en la que la ejecución será el verdadero examen.
Para el Ejecutivo, el desafío no será únicamente cumplir cada una de las promesas formuladas durante el Mensaje a la Nación, sino demostrar que es posible ampliar el gasto social, impulsar la inversión y mantener la estabilidad macroeconómica que ha caracterizado al Perú durante las últimas décadas. Solo entonces podrá evaluarse si esta agenda logra traducirse en crecimiento sostenido y una mejora tangible en la calidad de vida de los peruanos.