El Gobierno de transición entra en su recta final reivindicando uno de los principales objetivos que se trazó al asumir el poder: conducir al país hacia unas elecciones libres y garantizar una transferencia democrática sin sobresaltos. Así lo sostuvo el presidente del Consejo de Ministros, Luis Arroyo, quien aseguró que la recuperación de la estabilidad política permitió encaminar ese proceso.
Durante la ceremonia por el 43.° aniversario de la Legión de Caballería del Perú, el jefe del Gabinete afirmó que la coordinación entre los distintos sectores del Ejecutivo fue determinante para restablecer la gobernabilidad y mantener el crecimiento económico mientras se desarrollaba el calendario electoral.
"El trabajo articulado de los ministerios y las entidades del Poder Ejecutivo permitió recuperar la estabilidad política e institucional que tanto necesitaba el país, sin la cual no habría sido posible mantener el rumbo de crecimiento económico ni avanzar en la atención de las prioridades nacionales", señaló.
Balance de la gestión
A pocas semanas del cambio de gobierno, Arroyo sostuvo que la actual administración cumplió con el mandato de preservar el orden democrático y asegurar que el proceso electoral se desarrollara con normalidad.
Según indicó, la estabilidad institucional fue un requisito indispensable para garantizar la continuidad del Estado y preparar una transición ordenada hacia las nuevas autoridades.
Sus declaraciones se producen en el tramo final del Gobierno, cuando los distintos sectores vienen culminando la entrega de información y la coordinación con las autoridades que asumirán funciones en los próximos días.
Lealtad y servicio público
El premier participó en la ceremonia por el cuadragésimo tercer aniversario de la Legión de Caballería del Perú, organización cívico-patriótica dedicada a preservar las tradiciones de esa arma militar.
Durante su intervención destacó que valores como la lealtad, la unión y la tradición no solo forman parte de la vida castrense, sino que también deben orientar el ejercicio de la función pública.
En ese sentido, señaló que quienes desempeñan responsabilidades en el Estado tienen el deber de actuar con integridad, respeto por las instituciones y compromiso con el servicio a la ciudadanía.
Reconocimiento institucional
Como parte de la ceremonia, la Legión de Caballería del Perú distinguió a Luis Arroyo con la Medalla de Honor en el grado de Gran Oficial, la máxima condecoración que entrega la institución.
El reconocimiento fue otorgado por su trayectoria en el servicio público y por su contribución —según destacó la organización— al fortalecimiento de las instituciones y al desarrollo del país.
Con este acto, el jefe del Gabinete cerró una de sus últimas actividades oficiales antes del relevo gubernamental, insistiendo en que el principal legado de la actual administración es haber preservado la estabilidad política y garantizado una sucesión democrática.