El Instituto Nacional Penitenciario (INPE) frustró el ingreso de sustancias ilícitas y diversos objetos prohibidos que habían sido ocultados en un balón de gas destinado a abastecer los economatos del establecimiento penitenciario de Huaral.
La intervención se produjo durante un operativo rutinario de control de seguridad, como parte de las medidas implementadas para reforzar la vigilancia en los centros de reclusión y evitar el ingreso de elementos que puedan alterar el orden interno.
El hallazgo evidencia los riesgos permanentes que enfrentan las autoridades penitenciarias para impedir que drogas, medicamentos y otros artículos prohibidos lleguen a manos de la población penitenciaria.
INPE: inspección detectó irregularidades en un balón de gas
De acuerdo con el INPE, la intervención ocurrió mientras el proveedor Yoel Rodríguez Solís realizaba el ingreso de productos destinados a los economatos del penal.
Durante la inspección de dos balones de gas de color azul, el personal de seguridad detectó que uno de ellos presentaba un peso inusualmente bajo, lo que despertó sospechas y motivó una revisión más detallada.
Posteriormente, el balón fue sometido a un análisis mediante equipos de rayos X, que permitieron identificar modificaciones en su estructura.
Las imágenes revelaron la existencia de un compartimiento acondicionado especialmente para ocultar diversos objetos prohibidos.
Hallan drogas, medicamentos y otros artículos prohibidos
Tras abrir la estructura alterada, el personal penitenciario encontró una gran cantidad de productos cuya posesión está prohibida dentro del establecimiento penitenciario.
Entre los objetos incautados se encontraron 70 cajetillas de cigarrillos, aproximadamente 720 mililitros de licor, dos resistencias espirales metálicas y 17 encendedores.
Además, se decomisaron 80 pastillas de sildenafilo, diez blísteres de amoxicilina y diez de naproxeno.
La revisión también permitió encontrar cinco paquetes con una sustancia que, por sus características, sería pasta básica de cocaína (PBC), así como una sustancia vegetal presuntamente correspondiente a cannabis sativa.
Policía y Fiscalía investigarán el caso
Tras el hallazgo, las autoridades penitenciarias comunicaron de inmediato el caso a la Policía Nacional del Perú (PNP) y al Ministerio Público, instituciones que asumirán las investigaciones para determinar responsabilidades.
Las diligencias buscarán establecer el origen de los productos, los posibles destinatarios dentro del penal y la eventual participación de otras personas en el intento de ingreso de estos elementos prohibidos.
Las autoridades no descartan ampliar las investigaciones para identificar una posible red dedicada al ingreso clandestino de sustancias y objetos restringidos en establecimientos penitenciarios.
Controles de seguridad buscan reforzar el orden en las cárceles
El INPE destacó que este resultado es producto de los protocolos de control implementados en los penales del país.
La entidad viene reforzando sus mecanismos de vigilancia mediante inspecciones permanentes, tecnología de detección y mayores controles en el ingreso de personas y mercancías.
Estas acciones forman parte de una estrategia orientada a fortalecer la seguridad, preservar el orden interno y reducir los riesgos asociados al tráfico de sustancias ilícitas dentro de los centros penitenciarios.
En resumen
La incautación realizada en el penal de Huaral demuestra la importancia de los controles de seguridad ejecutados por el INPE para impedir el ingreso de drogas y objetos prohibidos a los establecimientos penitenciarios. El caso también pone en evidencia la sofisticación de las modalidades utilizadas para vulnerar los sistemas de vigilancia y la necesidad de mantener una supervisión permanente en los centros de reclusión del país.