De acuerdo con una investigación periodística, chats internos, comprobantes de transferencias y testimonios de al menos tres exintegrantes del despacho de Ariana Orué describen una dinámica en la que los aportes eran exigidos de forma regular y distribuidos entre todos los trabajadores. En esos registros se observa el seguimiento detallado de los pagos y de quiénes cumplían con las cuotas.
Uno de los extrabajadores del Congreso aseguró que los cobros no eran opcionales. “Nos obligó a dar S/1.800 por cabeza (...) era obligatorio porque si no dábamos, ya sabíamos que nos iba a dar de baja”, relató. Según su testimonio, tanto personal del despacho como de la comisión participaban en estas colectas.
Los fondos se usaron para cubrir distintos gastos. Entre ellos, la financiación de material publicitario, banners y un panel instalado en la avenida Elmer Faucett, cuyo costo habría alcanzado los S/30.000. Asimismo, se habrían destinado recursos para movilidad, artículos promocionales y otros gastos vinculados a la campaña de reelección.
Sin embargo, los testimonios también apuntan a un uso personal del dinero recaudado. Según uno de los excolaboradores, parte de los aportes se utilizó para cubrir gastos relacionados con un proceso judicial de la parlamentaria y para el pago de tasas de visa estadounidense para ella y sus padres, con un costo aproximado de 450 dólares por trámite. Además, los registros incluyen la compra de un teléfono celular de alta gama en noviembre del año pasado.
Las coordinaciones para los aportes que llegaban a la campaña de Ariana Orué se realizaban principalmente a través de aplicaciones como Yape y Plin. En los chats se consignaban los montos que debía asumir cada integrante, junto con recordatorios explícitos para cumplir con los pagos. “Recordar realizar el aporte”, se lee en uno de los mensajes.
Entre los nombres que figuran en los comprobantes de transferencia aparecen Jhoan Paredes, Wilson Verástegui, Alan Fierro, Renzo Basurco, Alex Cherre, Olga Ramírez y César Serra, quienes habrían realizado depósitos.
La investigación también advierte una diferencia entre los montos registrados en estas coordinaciones internas y lo declarado oficialmente. En su reporte de financiamiento ante la ONPE, Orué consignó ingresos por S/29.728, una cifra que no reflejaría la totalidad de los aportes descritos.