La justicia ha ordenado sentencia en el caso del asistente personal de Matthew Perry, el actor conocido por su papel en la icónica serie Friends. Kenneth Iwamasa ha sido condenado a tres años y cinco meses de prisión federal tras haber administrado dosis letales de ketamina al veterano actor.
El veredicto fue dado a conocer este miércoles por un juez en Los Ángeles, dejando claro que se trata de un caso que ha conmocionado tanto a los seguidores de Matthew Perry como a toda la industria del entretenimiento. A la pena de prisión se suman dos años de libertad condicional y el pago de una multa de 10 mil dólares impuesta por el gobierno de Estados Unidos.
Detalles de la condena y la confesión
De acuerdo con la Fiscalía, Iwamasa admitió haber suministrado repetidamente ketamina a Matthew Perry en sus últimos días de vida. Las autoridades señalaron que las inyecciones fueron aplicadas sin supervisión médica y que incluso el día de la muerte del actor recibió múltiples dosis de la sustancia.
La acusación sostiene que el médico Salvador Plasencia, uno de los cinco implicados en la muerte del actor, instruyó a Iwamasa para que le inyectara la sustancia. Además, se alegó que dejó viales de ketamina para que el propio Perry pudiera autoadministrarla sin el equipo necesario para garantizar su seguridad.
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Cierre del caso de Matthew Perry
Con la condena de Iwamasa, el caso por la muerte de Matthew Perry entra en una etapa clave tras meses de investigación. El proceso también salpicó a otras figuras señaladas por las autoridades, entre ellas Jasveen Sangha, conocida como la “Reina de la Ketamina”, y médicos presuntamente relacionados con el suministro ilegal de la droga.
Perry había compartido abiertamente sobre sus luchas contra las adicciones en su libro de memorias titulado "Friends, Lovers, and the Big Terrible Thing: A Memoir", publicado en 2022. La llegada de la ketamina a la casa del actor fue coordinada por Erik Fleming, quien también está involucrado en el caso.
Con esta sentencia, se espera que la comunidad de fans y la industria del entretenimiento puedan sanar tras la pérdida de un actor que tocó las vidas de millones a través de su trabajo. La justicia en California concluye así un proceso doloroso que ha estado bajo la mirada atenta de los medios y el público.