La situación en Pataz volvió a escalar tras un nuevo operativo del Estado contra la minería ilegal. Esta vez, el Comando Unificado Pataz (CUPAZ) intervino la bocamina “Ventura”, donde detuvo a siete personas y decomisó armas, municiones y explosivos. La acción se realizó luego de recibir información de inteligencia que advertía sobre la presencia de sujetos armados en esta zona de la región Pataz.
Pataz: intervención en zona crítica
El operativo fue ejecutado por fuerzas combinadas del Ejército y la Policía Nacional, que llegaron hasta la bocamina para recuperar el control del área. Se trata de un punto que ya había sido intervenido días antes, lo que refleja que las actividades ilegales continúan pese a los esfuerzos del Estado.
Durante la intervención, uno de los implicados apuntó con un arma a un oficial, pero fue reducido a tiempo. Además, desde el interior de la mina se realizaron disparos contra el personal, que fueron repelidos siguiendo los protocolos de seguridad.
Siete detenidos y armamento incautado
Los intervenidos intentaron escapar refugiándose dentro de la bocamina. En ese intento, algunos sufrieron quemaduras leves. Aun así, los agentes lograron capturarlos y asegurar la zona.
En el lugar se incautaron pistolas, miles de detonadores, cartuchos de distintos calibres y munición trazadora. Todo este material fue entregado a las autoridades para continuar con las investigaciones.
Refuerzan presencia del Estado en Pataz
El jefe del Comando Conjunto de las Fuerzas Armadas, César Briceño Valdivia, aseguró que estos operativos continuarán. “El Estado está presente en Pataz y no permitirá que grupos criminales retomen el control”, afirmó.
Las autoridades señalaron que la estrategia busca mantener una presencia constante en la zona para evitar el regreso de organizaciones ilegales.
Un problema que persiste
La provincia de Pataz es uno de los focos más complejos de minería ilegal en el país. Esta actividad no solo afecta el medio ambiente, sino que también está ligada a hechos de violencia y disputas por el control del territorio.
El reto ahora es claro: sostener las intervenciones y avanzar en soluciones de fondo. La pregunta sigue abierta: ¿cómo frenar de manera definitiva la minería ilegal en zonas como Pataz?