La foto inicial de las Elecciones 2026 confirma lo que anticipaban las encuestas: fragmentación total y una segunda vuelta inevitable donde el segundo lugar se define voto a voto.
La candidata de Fuerza Popular, Keiko Fujimori, encabeza los resultados de boca de urna con alrededor de 16,5%–16,6%, según estimaciones de Ipsos Perú y Datum Internacional.
Pero el foco no está en el primer lugar —relativamente claro— sino en el segundo, donde hay un empate técnico que varía según la encuestadora.
Según Ipsos, el segundo puesto lo ocupa Roberto Sánchez con 12,1%, seguido muy de cerca por Ricardo Belmont con 11,8%, Rafael López Aliaga con 11% y Jorge Nieto con 10,7%.
Datum, en cambio, altera el orden: coloca a Rafael López Aliaga en segundo lugar con 12,8%, seguido por Jorge Nieto con 11,6%, luego Ricardo Belmont con 10,5% y Roberto Sánchez con 10%.
La diferencia no es menor: dependiendo de la encuesta, el rival de Fujimori cambia.
El resultado revela un escenario extremo: cuatro candidatos separados por apenas dos puntos porcentuales, todos dentro del margen de error. En otras palabras, el pase a segunda vuelta no está definido.
El contexto lo explica. Con más de 30 candidaturas y niveles de votación por debajo del 20%, el sistema electoral peruano vuelve a mostrar su rasgo más persistente: dispersión.
Así, mientras el primer lugar parece asegurado, el segundo —el que realmente define la segunda vuelta— sigue siendo una incógnita que dependerá del conteo oficial de la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE).