La jornada electoral dejó una grieta difícil de ignorar. La Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE), admite que 63.300 ciudadanos no pudieron votar, no por decisión propia, sino por fallas logísticas en la entrega de material electoral.
El jefe de la ONPE, Piero Corvetto, lo reconoció sin rodeos: “211 mesas de sufragio corresponden a esos 15 locales de votación en Lima. Y los perjudicados de manera directa son 63.300 electores y electoras”.
Los locales afectados —ubicados en San Juan de Miraflores, Lurín y Pachacámac— nunca llegaron a abrir. “No pudimos entregar el material que correspondía”, admitió.
La explicación apunta a un problema con el proveedor encargado del transporte. “La empresa no cumplió con entregarnos el número de camiones, el tamaño requerido”, detalló Corvetto, lo que terminó retrasando toda la cadena de distribución.
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Pese a ello, la ONPE defendió el alcance general del proceso: “Se lograron instalar 99.8% de mesas en todo el territorio nacional. Solo 211 mesas no se lograron instalar”.
El funcionario insistió en que se hicieron esfuerzos de última hora: “Hemos seguido cargando material durante la madrugada y durante la mañana, en el interés de garantizar que la ciudadanía pueda ejercer su derecho al voto”.
Sin embargo, el daño ya estaba hecho. Corvetto ofreció disculpas explícitas: “Les pedimos las disculpas del caso” a los electores afectados y a quienes tuvieron que esperar largas horas para sufragar.
Frente a un sistema de voto obligatorio, la ONPE anunció medidas administrativas para los perjudicados. “Estamos ya iniciando los trámites que permitan que sean exonerados de cualquier multa por omisión al sufragio y por omisión al ejercicio del cargo de miembro de mesa”, aseguró.
Y reforzó el compromiso institucional: “Nosotros nos estamos responsabilizando y haciendo todos los trámites para que no tengan que pagar ninguna multa por esta afectación”.
Aun así, el jefe de la ONPE descartó un impacto estructural en los resultados: “No compromete del todo el proceso electoral”, afirmó, subrayando que más de 27 millones de electores sí pudieron votar.
Pero la cifra —63.300 ciudadanos excluidos por fallas— queda instalada como uno de los puntos más críticos de una jornada que obligó incluso al Jurado Nacional de Elecciones (JNE) a extender el horario de votación.
Es claro que la ONPE no tenía un Plan de Contigencia. Esto significa que es probable que algunos partidos se vean afectados y pierdan no solo la distribución de votos a senadores y diputados, que se definen por pocos votos, la misma presidencia y la propia inscripción del partido.
Recordemos que la última elección, se definió con 44.058 votos.