En una campaña donde abundan las promesas generales, Arlette Contreras intenta marcar diferencia con una agenda enfocada en la educación pública, el acceso a vivienda y la reducción de brechas entre Lima y las regiones. La candidata al Senado por Alianza para el Progreso pone el foco en jóvenes y poblaciones del interior del país, donde —advierte— las oportunidades siguen siendo limitadas.
Su propuesta parte de una idea central: democratizar el acceso a derechos básicos que, en la práctica, aún no llegan a todos por igual.
Internet como derecho fundamental
Uno de los ejes de su planteamiento es reconocer el acceso a internet como un derecho fundamental. Según explica, esta iniciativa tomó forma durante la pandemia de la COVID-19, cuando la educación virtual dejó en evidencia la desigualdad en el acceso a conectividad.
Mientras en zonas urbanas las clases continuaban, en áreas rurales miles de estudiantes quedaron fuera del sistema. Para Contreras, esta brecha no puede repetirse.
“Impulsé esta propuesta cuando los niños no podían ir a las escuelas y necesitaban internet para estudiar”, recordó. En ese contexto, aseguró que fue la única legisladora que promovió formalmente esta iniciativa durante el Congreso 2020-2021.
Su planteamiento apunta a que la conectividad deje de ser un privilegio y se convierta en una herramienta garantizada para acceder a una educación de calidad.
Más universidades y ampliación de Beca 18
El segundo pilar de su propuesta está centrado en la descentralización de la educación superior. Contreras plantea la creación de más universidades públicas en provincias, con especial atención a zonas como el VRAEM.
Desde su experiencia personal como ayacuchana, sostiene que el lugar de origen no debería condicionar el futuro de una persona.
“Sé lo que es vivir en el interior del país, donde hay muchas necesidades y poca presencia del Estado”, afirmó.
En esa misma línea, propone fortalecer y ampliar los cupos de Beca 18, con el objetivo de captar a jóvenes con alto potencial académico que no cuentan con recursos para continuar sus estudios.
Para la candidata, el país pierde talento cada año por falta de oportunidades. “Necesitamos democratizar la educación”, insistió.
Bono Joven para acceder a vivienda
En el ámbito económico, Contreras introduce el llamado Bono Joven, una iniciativa destinada a facilitar el acceso a la primera vivienda.
La propuesta responde a una realidad concreta: el alto nivel de endeudamiento que enfrentan los jóvenes para adquirir una casa o departamento.
“Acceder a una vivienda implica asumir deudas muy altas desde temprano”, señaló. Su planteamiento busca aliviar esa carga mediante un apoyo estatal que permita condiciones más accesibles.
El objetivo es promover la independencia económica juvenil y mejorar su calidad de vida en el mediano plazo.
Juventud y representación política
Más allá de las propuestas sectoriales, la candidata también apela a la participación política de los jóvenes. En ese marco, dirigió un mensaje a los más de 2,5 millones de votantes que acudirán por primera vez a las urnas.
Según afirmó, su presencia en el Senado busca abrir espacios a nuevas generaciones en la toma de decisiones.
“Los jóvenes tienen derecho a estar en el Senado y a participar en la construcción del país”, sostuvo.
Su discurso apunta a renovar la representación política en un escenario donde la desconfianza hacia las instituciones sigue en aumento.
Cuestionamientos por declaraciones polémicas
En la parte final de su intervención, Contreras criticó al candidato presidencial Rafael López Aliaga por comentarios realizados contra ciudadanos de Apurímac y Puno.
La postulante calificó estas expresiones como discriminatorias y aseguró que reflejan una visión excluyente del país.
“Soy serrana y me siento ofendida. No se puede pedir el voto de la gente a la que se está atacando”, manifestó.
Asimismo, consideró que este tipo de discursos refuerzan prejuicios históricos y profundizan las divisiones sociales, en lugar de contribuir a un debate político constructivo.