Un hecho impactante se registró en Cajamarca, donde el colapso de un puente rústico durante una caravana fúnebre provocó la caída de un ataúd a una quebrada en la provincia de Jaén. El incidente, ocurrido en medio de intensas lluvias, puso en evidencia la precariedad de la infraestructura rural y los riesgos que enfrentan comunidades en zonas vulnerables.
El accidente se produjo en el caserío Lanchema cuando familiares trasladaban el féretro de quien en vida fue Adbias Eredia Bazán. Según testigos, el puente de troncos cedió repentinamente, generando escenas de pánico y la caída del ataúd junto a algunos acompañantes. A pesar de la gravedad del suceso, no se reportaron heridos de consideración, lo que evitó una tragedia mayor.
Lluvias intensas incrementan riesgos en zonas rurales
Las lluvias intensas en Cajamarca han generado el aumento del caudal de ríos y la activación de quebradas, lo que incrementa el riesgo en comunidades que dependen de infraestructura precaria. Este tipo de eventos es frecuente en temporadas de precipitaciones, afectando principalmente a poblaciones rurales con limitados recursos.
Puente en mal estado habría provocado el colapso
Vecinos de la zona indicaron que el puente ya presentaba signos evidentes de deterioro, situación que se agravó por las condiciones climáticas. La estructura, construida de forma artesanal con troncos, no soportó el peso del grupo que acompañaba el cortejo fúnebre, evidenciando la falta de mantenimiento en vías rurales.
Rápida reacción evitó una tragedia mayor
Tras la caída, los pobladores actuaron de inmediato y lograron recuperar el ataúd antes de que fuera arrastrado por la corriente. La rápida intervención permitió controlar la situación y continuar con el sepelio, pese al difícil momento vivido por los familiares.
Alertas por activación de quebradas en el país
El incidente coincide con las alertas del Servicio Nacional de Meteorología e Hidrología del Perú (Senamhi), que advirtió sobre la activación de quebradas y posibles deslizamientos en distintas regiones. Estos fenómenos pueden generar flujos de agua, lodo y rocas que ponen en peligro a las poblaciones en zonas vulnerables.