La crisis sanitaria en Tumbes ha alcanzado un punto crítico tras la confirmación de la muerte de una niña de 11 años a causa de la leptospirosis. El fallecimiento, vinculado a la exposición a aguas contaminadas, ocurre en un contexto de vulnerabilidad extrema provocado por las recientes lluvias y el consecuente colapso de las redes de desagüe en la ciudad.
Según los últimos reportes de las autoridades de salud, la región ya contabiliza 48 casos confirmados y otros 34 pacientes probables. La propagación de la bacteria Leptospira, transmitida principalmente por la orina de roedores en contacto con agua estancada o lodo, se ha visto acelerada por los aniegos de aguas residuales que inundan diversas calles y zonas comerciales.
Riesgo de leptospirosis aumenta por aguas servidas y proliferación de roedores en Tumbes
El Mercado Modelo de Tumbes ha sido identificado como uno de los puntos de mayor riesgo. En este centro de abastos, los afloramientos de aguas servidas rodean los puestos de venta, exponiendo directamente a comerciantes y usuarios. Esta situación se agrava con la acumulación de residuos sólidos en la vía pública, factor que facilita la proliferación de roedores, principales vectores de la enfermedad.
Ante este escenario, se ha convocado a una reunión multisectorial de emergencia para coordinar labores de desinfección, limpieza de drenajes y campañas de prevención. La prioridad es frenar el avance de una patología que encuentra en la humedad y la falta de saneamiento su caldo de cultivo ideal.
Tumbes vive una doble amenaza biológica
La emergencia por leptospirosis no llega sola. El sistema de salud local enfrenta simultáneamente un incremento exponencial de casos de dengue, con 462 personas infectadas reportadas hasta la fecha. El escenario de «lluvia sobre mojado» complica las tareas de fumigación, ya que mientras el agua limpia estancada favorece al mosquito Aedes aegypti, el agua contaminada en las calles propaga la bacteria de la leptospirosis.
Las autoridades han exhortado a la población a evitar el contacto físico con charcos o lodo sin protección y a asegurar la limpieza de los depósitos de alimentos. Se recuerda a la ciudadanía que, ante cualquier síntoma sospechoso, pueden comunicarse de forma gratuita con el SAMU (106) o la Cruz Roja (115) para recibir asistencia inmediata.