El gabinete encabezado por Denisse Miralles enfrentará este miércoles 18 una de sus primeras pruebas políticas: la solicitud del voto de confianza ante el Congreso de la República del Perú. La presidenta del Consejo de Ministros deberá acudir al pleno para exponer la política general del gobierno y las principales líneas de su gestión antes de que el Parlamento decida si otorga o no la investidura al equipo ministerial.
Para obtener la confianza, el gabinete necesita mayoría simple, es decir, más votos a favor que en contra entre los congresistas presentes. Si los 130 parlamentarios participaran en la votación, el Ejecutivo requeriría al menos 66 votos. Sin embargo, el número puede variar dependiendo de ausencias o abstenciones, ya que solo cuentan los votos válidos emitidos.
La votación llega en un contexto político tenso, marcado por el debate sobre el avance de la criminalidad y la percepción de debilidad institucional. Diversos actores políticos han advertido que la corrupción y la falta de reformas estructurales siguen siendo factores que agravan la crisis de seguridad y la fragilidad del Estado.
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Uno de los focos de atención está en la posición de Keiko Fujimori y de su partido, Fuerza Popular, que cuenta con una de las principales bancadas del Parlamento. La lideresa fujimorista ha señalado que su agrupación evaluará el discurso de la premier antes de adoptar una decisión definitiva, la cual —según indicó— se tomará el mismo día de la votación.
La lideresa de Fuerza Popular, Keiko Fujimori, adelantó que considera que es “poco probable” que su bancada respalde al gabinete, al que identifica con una línea política distante de la suya. La decisión final, ha insistido, dependerá del contenido de la exposición de Miralles y de las señales que el Ejecutivo dé frente a los principales problemas del país.
Si el Congreso negara la confianza, el Consejo de Ministros tendría que renunciar en pleno. En ese escenario, el presidente José María Balcázar debería designar un nuevo gabinete que también tendría que presentarse ante el Parlamento para solicitar la investidura.
Además, una negativa se contabiliza como una crisis total de gabinete. La Constitución establece que si el Congreso niega la confianza a dos Consejos de Ministros, el presidente de la República queda facultado para disolver el Congreso y convocar a nuevas elecciones parlamentarias.
De este modo, la sesión del miércoles no solo definirá la continuidad del gabinete Miralles, sino que también marcará el tono de la relación entre el Ejecutivo y el Congreso en una coyuntura política atravesada por la polarización y la campaña electoral.