La noche del martes 10 de marzo, un bus de la empresa de transportes Virgen de la Puerta S.A. (Evipusa), conocida popularmente como «La Collique», fue blanco de un violento ataque armado en el distrito de Comas. El atentado se registró aproximadamente a las 9:30 p. m. en el paradero inicial de la ruta, ubicado en la avenida Milagros de Jesús. Según los primeros reportes de la PNP, la unidad se encontraba estacionada esperando iniciar su recorrido habitual cuando fue interceptada por delincuentes que abrieron fuego de manera indiscriminada.
Pánico y detalles del ataque en Collique
Testigos presenciales informaron que dos sujetos a bordo de una motocicleta lineal se aproximaron al vehículo y, sin mediar palabra, efectuaron al menos cinco disparos contra la carrocería de la unidad. El sonido de las ráfagas de proyectiles generó escenas de terror entre los vecinos y comerciantes de la zona de Collique, quienes tuvieron que refugiarse en sus viviendas ante el temor de ser alcanzados por una bala perdida. Tras cumplir con su cometido, los sicarios emprendieron la huida a gran velocidad, perdiéndose entre las calles aledañas antes de que las autoridades pudieran cercar el perímetro.
Impacto de proyectiles y estado de la unidad
Los peritos de criminalística que llegaron a la escena constataron cinco impactos de bala visibles en la estructura del bus, los cuales dañaron parte de la ventana lateral y el chasis. Afortunadamente, al momento del incidente, la unidad no contaba con pasajeros en su interior, lo que evitó una tragedia de mayores proporciones en este sector de Comas. Los residentes de la avenida Milagros de Jesús manifestaron su preocupación por la recurrencia de estos actos delictivos, señalando que la falta de iluminación y patrullaje integrado en los paraderos iniciales facilita el accionar de las bandas de extorsionadores que operan en la jurisdicción.
Contexto de inseguridad en el transporte
Este nuevo episodio de violencia se suma a una preocupante lista de atentados contra empresas de transporte público en la capital, donde las mafias de cobro de cupos han intensificado sus amenazas contra choferes y propietarios. A pesar de los esfuerzos declarados por el Ministerio del Interior para desarticular estas redes criminales, el ataque a «La Collique» evidencia que las medidas de seguridad actuales resultan insuficientes para proteger a los trabajadores del volante. La situación en Lima Norte se mantiene en estado crítico, mientras los gremios de transportistas exigen garantías reales para continuar operando sin poner en riesgo la vida de sus trabajadores y del público usuario.