Tras la prisión preventiva dictada contra Adrián Villar por el atropello mortal de la deportista Lizeth Marzano, la atención pública se ha desplazado hacia su entorno cercano. Un reportaje del dominical Panorama ha puesto bajo los reflectores a Rubén Villar, padre del acusado y pareja de la periodista Marisel Linares, revelando un historial de operaciones inmobiliarias sospechosas, empresas inactivas y una situación financiera crítica en el sistema bancario.
El esquema de las propiedades en Miraflores
Uno de los hallazgos más polémicos de la investigación periodística se centra en un departamento ubicado en una zona turística de Miraflores. El inmueble, que originalmente pertenecía a una pareja de adultos mayores, pasó por una serie de transferencias inusuales. En 2015, fue adquirido por un empleado de seguridad por S/ 120,000, para luego ser comprado por Rubén Villar por apenas S/ 50,000, una cifra muy por debajo del valor de mercado.
Posteriormente, en 2016, Villar donó esta propiedad a la empresa «Masterhome Grupo Inmobiliario», dirigida por Marco Antonio Ávalos. Según el reportaje, este último en mención fue detenido en noviembre de 2025 por presuntos delitos de estafa y falsedad ideológica. Según fuentes consultadas por el dominical, Villar —conocido en ciertos círculos bajo el apodo de «El Pituco»— habría formado parte de un engranaje dedicado a identificar propiedades vulnerables para este tipo de transacciones.
Situación empresarial y financiera en rojo
A pesar de registrar diversos viajes internacionales en su récord migratorio, la actividad económica formal de Rubén Villar es casi inexistente. Su única empresa registrada, Inversiones R Froletz S.A.C., fue constituida en 2014 pero dada de baja definitivamente en octubre de 2024. Actualmente, el excamarógrafo no registra ninguna actividad empresarial operativa ni fuentes de ingresos visibles que justifiquen su estilo de vida.
La investigación también reveló que la situación financiera de Villar se encuentra en estado crítico. Según los reportes bancarios y de Infocorp, figura con alertas rojas en el sistema financiero, no posee tarjetas de crédito vigentes y mantiene deudas impagas. Esta contradicción entre sus deudas bancarias y su participación en operaciones de compra y donación de inmuebles ha generado suspicacias sobre el origen real de sus fondos.
Contexto judicial y mediático
La exposición de estos datos ocurre en un momento de alta sensibilidad social, mientras el Poder Judicial avanza en el proceso penal contra su hijo, Adrián Villar. La vinculación de Rubén Villar con figuras investigadas por estafa inmobiliaria añade una nueva capa de complejidad al caso, alimentando el debate sobre el entorno social y económico de los implicados en la tragedia de Lizeth Marzano. Mientras tanto, Marisel Linares ha mantenido silencio respecto a estos hallazgos, aunque su nombre sigue asociado al caso debido a su relación sentimental con el investigado.