La tragedia ha golpeado duramente al distrito de San Francisco de Ayna, en la región Ayacucho. El desborde repentino del río San Quiruato, provocado por las intensas precipitaciones en la zona del VRAEM, transformó las calles en torrentes de lodo y escombros, dejando un escenario de devastación que mantiene a la comunidad en estado de emergencia.
Hasta el momento, las autoridades han confirmado el fallecimiento de una persona, mientras los equipos de rescate coordinan las labores para recuperar el cuerpo. La magnitud del aluvión fue tal que más de 20 vehículos, entre camionetas, automóviles y mototaxis, fueron succionados por la corriente y arrastrados hacia el río Apurímac, donde los propietarios intentan, entre los restos, recuperar lo que queda de sus herramientas de trabajo.
Crisis habitacional y falta de servicios
La situación para los residentes es crítica. Se estima que cerca de 150 viviendas presentan daños estructurales graves y corren un riesgo inminente de colapsar, debido a que el torrente ha socavado sus bases. A esto se suma la precariedad absoluta en la que ha quedado sumido el distrito: el desastre provocó la interrupción total del suministro de agua potable, energía eléctrica y el colapso del sistema de alcantarillado.
Llamado de auxilio al Ejecutivo
Ante la persistencia de las lluvias, que complican las labores de limpieza y mantienen latente el peligro de un nuevo desborde, los damnificados y las autoridades locales han lanzado un llamado de urgencia al Gobierno Central y Regional. La prioridad, según señalaron los afectados, es el envío inmediato de maquinaria pesada para realizar trabajos de reencauzamiento del río San Quiruato y evitar que las estructuras que aún permanecen en pie terminen sucumbiendo ante la fuerza de la naturaleza.
El VRAEM se mantiene en alerta, mientras las familias afectadas aguardan por ayuda humanitaria y planes de reubicación temporal ante la pérdida de sus hogares.