En medio del debate sobre salud pública y seguridad alimentaria en el Perú, la candidata al Congreso por Lima Jessica Huamán ha colocado la nutrición como uno de los ejes centrales de su propuesta legislativa. La postulante —nutricionista, exregidora de Lima y exdecana del Colegio de Nutricionistas de Lima Metropolitana— sostiene que el país continúa tratando la alimentación como un tema secundario, pese a su impacto directo en la salud, la educación y la economía de los hogares.
Huamán, quien postula con el número 15 por el partido País para Todos, ha señalado que de llegar al Parlamento impulsará una agenda centrada en la lucha contra la anemia, la mejora de los programas alimentarios, el fortalecimiento de las ollas comunes y la promoción de entornos alimentarios saludables en instituciones educativas y comunidades.
“La nutrición no puede seguir ausente de las decisiones públicas. Cuando falla la alimentación, también se afecta el aprendizaje, la salud y el rendimiento laboral. Necesitamos un Estado que supervise los programas y garantice que funcionen realmente”, afirmó.
Fiscalización a los programas alimentarios
Uno de los principales puntos de su agenda es fortalecer la fiscalización de los programas de complementación alimentaria administrados por municipalidades, así como de los programas nacionales gestionados por el Ministerio de Desarrollo e Inclusión Social (Midis).
Según la candidata, uno de los problemas recurrentes ha sido la falta de control en los procesos de compra, distribución y calidad de los alimentos que se entregan a la población vulnerable. En ese contexto, mencionó las controversias que han rodeado al extinto programa Qali Warma, donde se registraron denuncias relacionadas con la calidad de los productos distribuidos.
Huamán sostiene que el Congreso debe asumir un rol más activo en la supervisión del uso de los recursos destinados a la alimentación de niños y poblaciones vulnerables. Para ello propone impulsar mecanismos de control y transparencia en los programas alimentarios, así como revisiones permanentes a los sistemas de compra y distribución.
“No puede haber indiferencia cuando se trata de alimentos en mal estado, compras cuestionadas o servicios que no responden a las necesidades de la población. La fiscalización también significa defender el derecho a una alimentación adecuada”, remarcó.
La lucha contra la anemia como política de Estado
Otro de los ejes de su propuesta es la lucha contra la anemia infantil, un problema de salud pública que afecta a miles de niños en el país. Huamán plantea que esta problemática debe abordarse desde el primer nivel de atención en salud, fortaleciendo los establecimientos con insumos para diagnóstico oportuno y garantizando el acceso a alimentos fortificados con hierro.
Asimismo, propone mejorar la participación de profesionales en nutrición dentro de las estrategias públicas destinadas a combatir este problema. A su juicio, la reducción de la anemia debe dejar de ser una meta variable según cada gestión gubernamental y convertirse en una política de Estado sostenida en el tiempo.
Desde su perspectiva, una intervención efectiva requiere combinar atención médica, educación alimentaria y disponibilidad de alimentos de calidad. En ese marco, plantea también fortalecer la articulación entre el sistema de salud, las municipalidades y los programas sociales.
Nutricionistas en colegios y control de quioscos escolares
En el ámbito educativo, Huamán ha planteado promover la presencia de nutricionistas en las instituciones educativas, con el objetivo de mejorar la educación alimentaria y supervisar los entornos nutricionales dentro de las escuelas.
La candidata cuestionó que la Ley 30021 de promoción de la alimentación saludable no se esté aplicando ni fiscalizando adecuadamente en muchos colegios del país. Según explicó, en diversos centros educativos los quioscos continúan ofreciendo productos ultraprocesados con bajo valor nutricional, pese a las restricciones establecidas por la normativa.
Para la postulante, las escuelas deberían convertirse en espacios que fomenten hábitos saludables desde la infancia. “No tiene sentido hablar de aprendizaje si seguimos normalizando entornos escolares donde predominan productos ultraprocesados y donde la educación alimentaria está ausente”, señaló.
Su propuesta legislativa apunta a integrar a los nutricionistas dentro de la comunidad educativa, participando en programas de orientación, supervisión de quioscos y diseño de estrategias de educación nutricional para estudiantes y familias.
Alimentación, agricultura y control sanitario
La agenda planteada por Huamán también incluye una articulación más amplia entre política alimentaria, producción agraria y control sanitario. En ese sentido, ha señalado la importancia de avanzar en el cumplimiento de la Agenda Agroalimentaria impulsada por el Consejo Nacional de Desarrollo Agrario (Conveagro).
Entre las medidas que plantea se encuentra fortalecer el rol del Servicio Nacional de Sanidad Agraria (Senasa) en el control de la inocuidad de los alimentos, especialmente frente al uso de pesticidas y otros insumos que pueden afectar la salud de los consumidores.
Asimismo, ha mencionado la necesidad de promover alternativas más sostenibles en la producción agrícola, como el uso de fertilizantes orgánicos y el impulso al consumo de productos locales.
Desde su perspectiva, una política alimentaria integral debe considerar toda la cadena: producción, distribución, control sanitario y consumo.
Nutrición como eje del debate legislativo
Con estas propuestas, la candidata busca posicionar la nutrición y la seguridad alimentaria como temas prioritarios dentro del debate electoral y legislativo.
Huamán sostiene que la alimentación no solo está vinculada con la salud, sino también con la reducción de la pobreza, el desarrollo infantil y las oportunidades de aprendizaje. Por ello considera que el Congreso debería asumir un papel más activo en la promoción de políticas públicas que garanticen una alimentación adecuada para la población.
“Hablar de alimentación no es hablar solo de comida. Es hablar de infancia, de salud pública, de desigualdad y de futuro. Lo que proponemos es llevar esa discusión al Congreso con seriedad, evidencia y compromiso con la gente”, concluyó.