Durante su mensaje tras el rezo del Ángelus en la plaza de San Pedro, el pontífice recordó que muchas mujeres continúan siendo víctimas de violencia desde temprana edad. “Lamentablemente, muchas mujeres siguen siendo discriminadas desde la infancia y sufren diversas formas de violencia”, afirmó.
El Papa advirtió que estas situaciones no deben ser minimizadas ni normalizadas. Por el contrario, insistió en que la sociedad debe reconocer la gravedad del problema y trabajar para erradicarlo mediante la educación, el respeto y la promoción de la dignidad humana.
León XIV también subrayó la importancia de promover una cultura que reconozca plenamente el valor de la mujer en todos los ámbitos. En ese sentido, llamó a las instituciones, a las familias y a la comunidad internacional a reforzar los esfuerzos para prevenir la violencia de género y proteger a quienes la padecen.
El mensaje se suma a las reflexiones globales que cada 8 de marzo recuerdan que la lucha por la igualdad de derechos y la erradicación de la violencia contra las mujeres sigue siendo un desafío pendiente en muchas sociedades.