Visita presidencial en medio de la emergencia climática
En su primera visita oficial como jefe de Estado a Arequipa, el presidente José María Balcázar se trasladó a la región en medio de una severa emergencia causada por las intensas lluvias que han provocado huaicos, deslizamientos y la pérdida de vidas humanas. La llegada del mandatario se dio en un contexto de alta expectativa ciudadana, con autoridades locales y población afectada demandando respuestas concretas del Ejecutivo.
Acompañado por la presidenta del Consejo de Ministros, Denisse Miralles, y otros integrantes del Gabinete, Balcázar sostuvo reuniones con autoridades regionales y municipales para evaluar los daños y coordinar acciones inmediatas. Desde Arequipa, el presidente remarcó que su gestión priorizará una intervención rápida, técnica y sin dilaciones administrativas frente a los desastres naturales.
“No necesito mucho tiempo para darle un giro a la situación”
Durante sus declaraciones, Balcázar afirmó conocer de cerca la realidad del país y sostuvo que no requiere largos plazos para tomar decisiones frente a la crisis climática. En ese sentido, hizo un llamado a la unidad política y al diálogo, señalando que las emergencias no deben convertirse en espacios de confrontación partidaria.
El mandatario subrayó que el país atraviesa un momento crítico que exige coordinación entre todos los niveles de gobierno. “Esta crisis que estamos padeciendo nos tiene que llevar a unirnos. No es momento de diferencias políticas, sino de soluciones”, señaló, insistiendo en que la respuesta del Estado debe centrarse en la atención directa a las poblaciones afectadas.
Declaratorias de emergencia sin trabas ni papeleo
Uno de los anuncios centrales de la visita presidencial fue el compromiso de acelerar las declaratorias de estado de emergencia y asegurar que estas vengan acompañadas de presupuesto inmediato. Balcázar cuestionó los procedimientos burocráticos que, en situaciones anteriores, han retrasado la ejecución de acciones urgentes en regiones afectadas por desastres naturales.
El jefe de Estado sostuvo que su gobierno promoverá decretos legislativos que incluyan recursos asignados desde el inicio, evitando que las declaratorias queden solo en el papel. “Todo estado de emergencia debe venir con su partida bajo el brazo”, afirmó, remarcando que los trámites administrativos no pueden ser un obstáculo cuando está en riesgo la vida de las personas.
Enfoque técnico y respaldo legal
Balcázar también apeló a su formación como abogado y magistrado para justificar la necesidad de actuar con mayor flexibilidad normativa durante los estados de emergencia. Según explicó, el marco legal permite adoptar medidas excepcionales cuando la situación lo amerita, siempre que el objetivo sea proteger a la población y restablecer los servicios básicos.
En esa línea, indicó que los equipos técnicos de los ministerios trabajarán de manera articulada con los gobiernos regionales y locales, así como con los asesores legales de los municipios, para identificar las necesidades específicas de cada jurisdicción y acelerar la ejecución de obras de emergencia, como la limpieza de cauces, rehabilitación de vías y atención a damnificados.
Críticas locales y expectativas ciudadanas
La visita presidencial no estuvo exenta de cuestionamientos. Algunas autoridades locales expresaron su preocupación por la lentitud histórica en la transferencia de recursos durante emergencias y señalaron que la población espera resultados inmediatos. Desde sectores municipales se recordó que, en anteriores episodios de lluvias intensas, las declaratorias de emergencia no siempre se tradujeron en acciones concretas.
Frente a estas críticas, el presidente insistió en que su presencia en Arequipa no respondía a un acto político ni mediático, sino a una intervención directa para supervisar la respuesta del Estado. Aseguró que retornará a la región en las próximas semanas para evaluar el avance de las acciones de recuperación y reconstrucción.
Emergencia nacional por lluvias intensas
La visita de Balcázar coincidió con la declaratoria de estado de emergencia en 246 distritos de 14 regiones del país, debido al peligro inminente generado por las intensas precipitaciones pluviales. La medida, que tendrá una vigencia de 60 días calendario, busca proteger la vida y la salud de la población, así como resguardar la infraestructura productiva y los servicios básicos.
El dispositivo legal fue oficializado mediante el Decreto Supremo N.º 025-2026-PCM, publicado en el Diario Oficial El Peruano, pocas horas después de la juramentación del nuevo Gabinete Ministerial liderado por Miralles. Según el Ejecutivo, esta declaratoria permitirá agilizar contrataciones, transferencias presupuestales y acciones de respuesta inmediata en las zonas afectadas.
Arequipa en el centro de la respuesta gubernamental
Con esta visita, Arequipa se convierte en uno de los primeros escenarios donde el nuevo gobierno busca marcar distancia de gestiones anteriores, prometiendo rapidez, presupuesto y enfoque técnico ante los desastres naturales. La población afectada por los huaicos y deslizamientos espera que los anuncios se traduzcan en obras concretas y apoyo efectivo en el corto plazo.
Mientras tanto, el Ejecutivo enfrenta el reto de demostrar que las declaratorias de emergencia pueden dejar de ser un trámite recurrente y convertirse en una herramienta real de respuesta frente a una crisis climática que, según los especialistas, será cada vez más frecuente e intensa en el país.