El congresista de Acción Popular, Wilson Soto, reconoció públicamente haber conversado con su correligionaria María del Carmen Alva sobre la posibilidad de asumir la titularidad del Ministerio de Agricultura. Según el legislador, este diálogo se produjo en el marco de las coordinaciones internas de su bancada para definir el respaldo a la candidatura de Alva a la presidencia del Congreso.
En declaraciones para Canal N, Soto intentó minimizar las críticas asegurando que es una práctica común que los miembros de una agrupación política sean considerados para cargos de confianza cuando su partido accede a espacios de poder. El parlamentario subrayó que no existió una negociación impropia ni una exigencia formal a cambio de su voto, sino que se trató de un intercambio de ideas basado en la confianza y la amistad que mantiene con la legisladora.
Justificación por origen y formación profesional
Para sustentar su idoneidad, Soto explicó que su interés por la cartera de Agricultura nace de su vínculo familiar con el campo, ya que sus padres son agricultores. No obstante, también mencionó que, debido a su formación en derecho constitucional, podría haber ocupado el Ministerio de Justicia. Según su versión, Alva no ofreció una respuesta concreta en aquel momento y el tema no llegó a materializarse, pues ella prefería convocar a perfiles técnicos.
El legislador defendió la legitimidad de estas aspiraciones señalando que, si un partido asume una responsabilidad de gobierno, es natural que busque cuadros preparados dentro de sus propias filas. «Yo no veo nada malo, yo no veo algo de negociación ahí», sentenció, reafirmando que su apoyo a Alva fue una expresión de lealtad partidaria y transparencia ante la opinión pública.
Cuotas de poder en el gobierno de José María Balcázar
Pese a los descargos de Soto, las sospechas sobre «repartijas» han alcanzado al Ejecutivo liderado por José María Balcázar. La controversia se intensificó tras la salida de Hernando de Soto, quien inicialmente iba a ser el premier, pero fue reemplazado por Denisse Miralles. Según denunció el economista, su salida se debió a su negativa a aceptar imposiciones de ministros vinculados a sectores tradicionales de la política.
Líderes de oposición, como Rafael López Aliaga, sostienen que el actual gabinete refleja un esquema de distribución de cuotas que favorecería a Alianza para el Progreso (APP) y a facciones vinculadas a Vladimir Cerrón. La ratificación de ministros en sectores estratégicos como Economía, Salud y Vivienda ha sido interpretada por diversos analistas como parte de un pacto político que prioriza los intereses de las bancadas mayoritarias por encima de la meritocracia técnica.