En medio de la creciente presión urbana y del desborde que vive cada fin de semana, un grupo de personas del histórico balneario de Ancón ha dado un paso decisivo: la conformación de un patronato que busca integrar a veraneantes, anconeros residentes, pescadores artesanales, sombrilleros, comerciantes formales, vendedores ambulantes y demás actores vinculados a la vida económica y social de la bahía.
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