Una lluvia intensa y poco habitual para la temporada cayó durante la madrugada en distintos distritos de Lima, sorprendiendo a vecinos y conductores. Aunque el episodio fue breve, su intensidad bastó para dejar calles anegadas y tránsito congestionado en puntos del norte y este de la ciudad.
Independencia, Los Olivos, San Martín de Porres y el Rímac reportaron acumulación de agua en avenidas principales, mientras que en San Juan de Lurigancho, Ate, Santa Anita y El Agustino la precipitación generó demoras vehiculares y complicaciones para peatones. No se registraron daños mayores, pero el evento volvió a poner en evidencia la fragilidad del sistema de drenaje urbano ante lluvias intensas.
El fenómeno se produce en el marco de alertas emitidas por el Servicio Nacional de Meteorología e Hidrología del Perú (Senamhi), que ha advertido precipitaciones de moderada a fuerte intensidad en la costa central. Especialistas señalan que estos episodios responden a un patrón atmosférico influido por el calentamiento del mar y la progresiva activación del Fenómeno El Niño costero.
El panorama nacional es más complejo. De acuerdo con reportes oficiales recogidos por medios locales, las lluvias en diversas regiones del país ya han dejado víctimas mortales, viviendas colapsadas, carreteras interrumpidas y cientos de distritos en emergencia. El Instituto Nacional de Defensa Civil (Indeci) ha informado que las precipitaciones vienen generando deslizamientos, huaicos e inundaciones en zonas altoandinas y costeras, una situación que podría agravarse si las condiciones oceánicas continúan intensificándose.
En Lima, donde las lluvias suelen ser esporádicas y ligeras, cada evento de mayor intensidad reabre el debate sobre prevención y preparación. Por ahora, la madrugada dejó solo aniegos temporales. Pero el calendario climático advierte que lo ocurrido podría no ser un hecho aislado.