El Ministerio de Relaciones Exteriores expresó oficialmente su malestar al Gobierno de México por la difusión de mensajes y grabaciones en redes sociales atribuidos a Betssy Chávez Chino, ex presidenta del Consejo de Ministros que permanece asilada en la residencia de la Embajada de México en el Perú. El pronunciamiento se realizó tras la circulación de contenidos audiovisuales que generaron cuestionamientos sobre el cumplimiento de las normas que regulan el asilo diplomático.
A través de un comunicado, la Cancillería informó que tomó contacto con las autoridades mexicanas para expresar la posición del Estado peruano, en aplicación de la Convención de Caracas sobre Asilo Diplomático de 1954, instrumento que establece límites a la conducta pública de las personas que gozan de este tipo de protección internacional.
Aplicación de la Convención de Caracas
Según precisó la Cancillería, las coordinaciones con México se realizaron invocando el artículo 18 de la Convención de Caracas, que señala que las personas asiladas deben abstenerse de realizar actividades políticas o pronunciamientos públicos que puedan afectar las relaciones entre Estados o la soberanía del país en cuyo territorio se encuentran.
En ese marco, el Estado peruano manifestó su disconformidad con la difusión de mensajes políticos mientras la exfuncionaria permanece en condición de asilada, recordando que el asilo diplomático no otorga libertad irrestricta para intervenir en asuntos públicos del país anfitrión.
Retiro de contenidos y coordinación diplomática
El Ministerio de Relaciones Exteriores informó que, tras las gestiones realizadas, las autoridades mexicanas confirmaron el retiro de los mensajes y grabaciones difundidos en redes sociales, así como el compromiso de que este tipo de situaciones no volverá a repetirse.
La Cancillería subrayó que las coordinaciones se efectuaron dentro de los canales diplomáticos correspondientes y bajo el respeto mutuo a las normas del derecho internacional, evitando una escalada de tensiones en un contexto ya sensible para las relaciones bilaterales entre Lima y Ciudad de México.
Un caso que reaviva el debate sobre el asilo diplomático
La situación de Betssy Chávez ha vuelto a colocar en debate los alcances y límites del asilo diplomático en la región. Desde noviembre de 2025, la ex primera ministra permanece en la residencia de la embajada mexicana en Lima, a la espera de un salvoconducto que le permita salir del país.
Su permanencia en la sede diplomática se produce mientras enfrenta una condena superior a los 11 años de prisión por el presunto delito de conspiración, vinculado al intento de quiebre del orden constitucional en diciembre de 2022. Para el Estado peruano, esta situación impone un cumplimiento estricto de las reglas internacionales que regulan el estatus de las personas asiladas.
Impacto político y cuidado de las relaciones exteriores
El pronunciamiento de la Cancillería busca evitar que el caso derive en nuevos roces diplomáticos, en un escenario donde las relaciones entre Perú y México ya se encuentran en un nivel mínimo de interlocución política. Desde Torre Tagle se enfatizó que el reclamo no cuestiona el otorgamiento del asilo, sino el uso de plataformas públicas para emitir mensajes políticos desde una sede diplomática.
Fuentes del sector señalan que el respeto a los compromisos internacionales es clave para preservar la estabilidad regional y evitar precedentes que debiliten el sistema de asilo diplomático en América Latina.
Expectativa por el salvoconducto
Mientras tanto, Betssy Chávez continúa en la residencia diplomática mexicana, a la espera de que el Estado peruano otorgue el salvoconducto correspondiente. La Cancillería no ha precisado plazos ni condiciones para una eventual salida del país, reiterando que cualquier decisión se tomará conforme a la Constitución y a los tratados internacionales vigentes.
El caso sigue siendo observado de cerca tanto por el Congreso como por actores políticos y diplomáticos, al tratarse de un episodio que combina justicia interna, política exterior y derecho internacional.