La moción para convocar un Pleno extraordinario que permita debatir las mociones de vacancia y censura contra el presidente interino José Jerí ha alcanzado 56 firmas hasta la fecha. La iniciativa, impulsada por Renovación Popular y la congresista no agrupada Flor Pablo, requiere un mínimo de 78 adhesiones para ser admitida por el titular del Congreso, Fernando Rospigliosi.
Rospigliosi y la demora en la convocatoria
La congresista Ruth Luque denunció que Rospigliosi busca asesoría legal para dilatar el procedimiento y evitar que se discuta la salida de Jerí. El presidente encargado del Congreso ha señalado además que no respalda la censura ni la vacancia, argumentando que faltan pocos meses para las elecciones generales, generando preocupación sobre la imparcialidad en la gestión del proceso.
Bancadas con mayor peso se mantienen al margen
Entre los ausentes más notables figuran Fuerza Popular (FP) y Alianza Para el Progreso (APP). Pese a que su liderazgo había expresado públicamente desconfianza hacia Jerí, sus congresistas no han firmado la moción.
En el caso de Fuerza Popular, la postura oficial ha sido resguardar la “institucionalidad” y advertir sobre los riesgos de un cambio de gobierno en plena campaña electoral. Sin embargo, su lideresa, Keiko Fujimori, indicó recientemente que “no es segura la presencia de Jerí en Palacio hasta julio”, dejando entrever dudas sobre la estabilidad del mandatario.
Por su parte, APP tampoco ha adherido, aunque su líder, César Acuña, había declarado que fue uno de los primeros en pedir la renuncia voluntaria de Jerí y aseguraba que su bancada apoyaría las mociones. La abstención de sus legisladores evidencia la distancia entre el discurso público y la acción parlamentaria.
Apoyo de la oposición y fractura política
Las firmas provienen principalmente de bancadas de izquierda y congresistas no agrupados, con el reciente respaldo de Avanza País, cuyo candidato presidencial José Williams afirmó que Jerí no garantiza una transición ordenada.
El avance de la moción refleja una fractura política: mientras sectores opositores suman adhesiones, las bancadas con mayor peso evitan comprometerse, contradiciendo declaraciones previas de sus líderes. Esta falta de coherencia entre discurso y acción evidencia que las decisiones parlamentarias se ven condicionadas por cálculos electorales y conveniencias coyunturales, intensificando la tensión entre Ejecutivo y Legislativo en la antesala de los comicios.