Este domingo, “Wildflower” se quedó con el premio a Canción del Año y le dio a Billie Eilish su décima estatuilla en la premiación. La artista subió al escenario junto a Finneas O’Connell, coguionista y productor del tema, para recibir el reconocimiento frente a un público que siguió de cerca los discursos con tono social de la noche.
El tema forma parte del álbum Hit Me Hard and Soft y llegó a la gala con impulso de temporada tras una reedición como sencillo, un movimiento que lo dejó habilitado para competir en esta edición.
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El momento de aceptación también quedó marcado por un mensaje político, puesto que Eilish defendió a los inmigrantes y apuntó contra las redadas, con una frase que encendió la ovación en la cita. “Nadie es ilegal en tierra robada”, dijo durante su intervención, en una de las postales más comentadas de la ceremonia.