El Instituto Nacional Penitenciario (INPE) informó que agentes penitenciarios frustraron el ingreso de artículos tecnológicos prohibidos al establecimiento penitenciario de Chiclayo, como parte de los operativos intensificados de control y requisa que se vienen ejecutando a nivel nacional.
La intervención se produjo el 25 de enero, durante el control de visitantes en la puerta principal del penal, en el marco de las acciones destinadas a prevenir extorsiones y delitos vinculados al crimen organizado desde el interior de los centros de reclusión.
Hallazgo durante control de visitantes
De acuerdo con la nota oficial del INPE, el personal de seguridad detectó que una visitante, identificada como Alicia Salas Ballena (33), pretendía ingresar tres memorias micro SD y un chip telefónico, ocultos dentro de un monedero de color rosado.
El hallazgo se produjo durante la revisión corporal realizada en el cubículo N.º 04 de la puerta principal, procedimiento obligatorio para todos los visitantes que acceden al establecimiento penitenciario.
Destino del material incautado
Según la información proporcionada, la intervenida acudía al penal para visitar a su hermano, José Luis Damián Ballena, interno del pabellón N.º 02 (ex “A”), cuadra N.º 03, bajo el régimen cerrado ordinario. El recluso cumple una condena de 10 meses de pena privativa de la libertad por el delito de peligro común, en la modalidad de conducción en estado de ebriedad.
Las autoridades penitenciarias precisaron que, conforme a los protocolos de seguridad, el hecho fue comunicado de inmediato a la Policía Nacional del Perú, a fin de realizar el levantamiento de actas y el traslado de los objetos incautados para las diligencias correspondientes.
Tecnología prohibida y riesgo delictivo
El INPE reiteró que el ingreso ilegal de chips, memorias y dispositivos de almacenamiento representa un alto riesgo para la seguridad penitenciaria, ya que estos elementos son utilizados para comunicaciones ilícitas, coordinación de extorsiones y otros delitos desde el interior de los penales.
Por ello, se ha dispuesto reforzar los controles tanto en las áreas de visita como en las zonas internas de los establecimientos penitenciarios, como parte de la política institucional de tolerancia cero frente al ingreso de objetos prohibidos.
Operativos reforzados a nivel nacional
La presidenta del INPE, Shadia Valdez Tejada, viene impulsando una estrategia de mayor control y fiscalización permanente, que incluye requisas inopinadas, revisión exhaustiva de visitantes y supervisión del personal, con el objetivo de fortalecer la seguridad interna y contribuir a la lucha contra la criminalidad organizada.
“El control penitenciario es clave para evitar que las cárceles se conviertan en centros de operación del delito”, subrayó la institución en su comunicado.
El INPE reafirmó finalmente su compromiso con la seguridad ciudadana y la tranquilidad de la población, asegurando que continuará intensificando las acciones preventivas en todos los penales del país.