La Policía Nacional del Perú (PNP) capturó este miércoles a un segundo presunto implicado en los ataques con artefactos explosivos contra los locales de la licorería Tabaco y Ron, ocurridos en la provincia de Trujillo, región La Libertad, hechos que generaron alarma por su violencia y el uso de material altamente peligroso en zonas urbanas.
El detenido fue identificado como alias “Chato Rudy”, quien fue intervenido en un inmueble ubicado en la calle 2 de Mayo, en el distrito trujillano de El Porvenir, tras una operación policial que permitió ampliar la investigación iniciada días atrás por la colocación de explosivos en establecimientos comerciales.
Intervención policial y hallazgo de explosivos
Durante el registro domiciliario realizado por agentes de la PNP, se incautó un cartucho de emulsión explosiva de color rojo, con inscripciones “FAMESA Altos Explosivos Emulnor 3000”, elemento que refuerza la hipótesis fiscal sobre la participación directa del intervenido en los atentados.
Según fuentes policiales, el material hallado es de uso restringido y representa un alto riesgo, lo que agrava la situación legal del detenido y evidencia el nivel de peligrosidad con el que operan estas organizaciones criminales dedicadas a la extorsión en Trujillo.
Clave fue la detención de alias “Peluca”
El paradero de alias “Chato Rudy” fue ubicado luego de la detención previa de alias “Peluca”, intervenido por el grupo policial Águilas Negras cuando intentaba colocar una tercera carga explosiva en otro local comercial, ubicado en el Cercado de Trujillo.
Los otros dos atentados se registraron en establecimientos situados en el distrito de Víctor Larco, los cuales también forman parte de la cadena de licorerías atacada. El análisis del teléfono celular de alias “Peluca” permitió identificar a otros presuntos implicados, entre ellos a alias “Sombra” o “Danny”, hermano de “Chato Rudy”, quien continúa siendo buscado por las autoridades.
PNP advierte alto nivel de violencia criminal
El jefe de la III Macro Región Policial La Libertad, general PNP Franco Moreno Panta, informó que el propietario de la licorería Tabaco y Ron es también dueño de la discoteca Monasterio, la cual ya ha sido blanco de atentados anteriores.
El último ataque ocurrió la madrugada del 19 de enero, durante una presentación de la orquesta de cumbia Armonía 10, cuando delincuentes colocaron una bomba debajo del ómnibus de la agrupación musical mientras los conductores dormían. A pesar de la gravedad del hecho, no se registraron víctimas ni heridos.
El alto mando policial alertó que estos grupos criminales vienen utilizando artefactos explosivos activados mediante teléfonos celulares, lo que evidencia un grado extremo de violencia y desprecio por la vida humana.
Cierre temporal de locales comerciales
Ante los reiterados atentados, la cadena de licorerías Tabaco y Ron anunció el cierre temporal de todos sus locales, como medida preventiva para salvaguardar la integridad de sus trabajadores y clientes.
La empresa también formuló un llamado al alcalde de Trujillo, Mario Reyna, solicitando el refuerzo del patrullaje de serenazgo, al considerar que la falta de presencia municipal incrementa el riesgo para los vecinos y comerciantes de las zonas afectadas.
Fiscalía inicia investigación preliminar
La Primera Fiscalía Provincial Penal de Flagrancia Delictiva de La Libertad inició una investigación preliminar contra Benjamín Fernández y Rudy Saona, detenidos en flagrancia como presuntos autores de los delitos de extorsión agravada y tenencia de materiales peligrosos.
Según las indagaciones iniciales, dos sujetos llegaron con artefactos explosivos envueltos en bolsas plastificadas y los detonaron de manera simultánea en dos locales de la licorería Tabaco y Ron, como parte de un presunto esquema de extorsión.
La fiscal provincial Carolan Milena Cango Miranda dispuso diligencias como el reconocimiento médico legal de los detenidos, la verificación domiciliaria, el análisis de cámaras de seguridad cercanas, así como la toma de declaraciones al propietario del negocio, efectivos policiales intervinientes y testigos.
Extorsión y explosivos: una amenaza persistente
El caso vuelve a poner en evidencia la expansión de las organizaciones criminales dedicadas a la extorsión en Trujillo, que emplean métodos cada vez más violentos, incluyendo el uso de explosivos, para amedrentar a empresarios y comerciantes.
La Policía Nacional aseguró que continuará con las operaciones para desarticular estas bandas y llevar ante la justicia a todos los responsables involucrados en los atentados.