La mañana de este miércoles 14 de enero, el presidente de la República, José Jerí, arribó al distrito del Rímac con el objetivo de entablar un diálogo directo con los principales gremios de transporte. Esta reunión ocurre en un contexto crítico, marcado por la paralización de diversas empresas que exigen garantías de seguridad ante el incremento de ataques armados y extorsiones que ponen en riesgo la vida de trabajadores y usuarios.
A las afueras del recinto, un grupo numeroso de transportistas recibió al jefe de Estado con arengas, solicitando medidas drásticas y efectivas contra la criminalidad organizada. Según los representantes del sector, la medida de fuerza responde a la falta de acciones concretas por parte del Ejecutivo para detener la violencia en las rutas de la capital.
Situación en la capital y resguardo policial
Por su parte, el comandante general de la Policía Nacional, Óscar Arriola, brindó un balance preliminar desde la estación Naranjal del Metropolitano. El alto mando aseguró que, pese a la suspensión del servicio de transporte tradicional en varios puntos de Lima y Callao, no se han reportado alteraciones del orden público ni bloqueos de vías.
“Por ahora no hay alteración del orden y esperamos que siga así”, declaró Arriola, destacando el despliegue preventivo de las fuerzas del orden.
Transporte público y tolerancia laboral
En cuanto a la movilidad urbana, el servicio del Metropolitano continúa operando con regularidad. La afluencia de pasajeros en los terminales ha sido menor a la habitual, lo cual se atribuye a la tolerancia de dos horas dispuesta por el Ministerio de Trabajo para el ingreso a los centros de labores, facilitando que la ciudadanía opte por medios alternativos o postergue su traslado.
La expectativa se centra ahora en los acuerdos que resulten de la reunión en el Rímac, los cuales determinarán si el paro se levanta o si las bases de transportistas radicalizarán sus medidas de protesta en las próximas horas.