La crisis de inseguridad en el sector transporte ha llegado a un punto de quiebre. Martín Ojeda, director de la Cámara Internacional de Transporte y vocero de Transportes Unidos, confirmó que este jueves 15 de enero se llevará a cabo un paro general y una movilización de buses en Lima Metropolitana y el Callao. La medida responde a la escalada de atentados extorsivos y al sicariato que, según denuncian, no ha sido frenado por la administración de José Jerí.
El gremio detalló que la decisión se tomó tras una reunión de emergencia motivada por la falta de resultados del plan de seguridad gubernamental. “En los últimos nueve días se han registrado al menos ocho ataques violentos contra personal del sector. No vemos avances reales; los ataques continúan y necesitamos acciones concretas”, enfatizó Ojeda, quien descartó que la protesta tenga tintes políticos.
Impacto en la movilidad y rutas afectadas
La paralización implicará la suspensión de operaciones de más de 12 000 unidades. Entre las empresas que han confirmado su adhesión a la medida de fuerza se encuentran líneas de alto tránsito como La 50, Santa Catalina, Nueva América, El Rápido, Huáscar, Cristo Pachacamilla y El Urbanito, entre otras. Se prevé que los buses realicen caravanas desde diversos puntos estratégicos de la capital, lo que dificultará severamente el traslado de miles de usuarios.
Esta convocatoria pone en entredicho las recientes declaraciones del presidente Jerí, quien aseguró que el Gobierno viene cumpliendo con el plan ofrecido al sector. Por el contrario, los dirigentes transportistas sostienen que el temor de los choferes y cobradores es constante, por lo que la movilización busca presionar al Ministerio del Interior para obtener garantías reales de vida y seguridad en sus rutas diarias.