Dos recientes discursos parecen marcar el nuevo sentido de los vientos. En su toma de mando y en el foro de Davos, Donald Trump y Javier Milei, respectivamente, anunciaron que volverían a la política del sentido común en no pocos aspectos sociales de importancia. Ambos presidentes rompieron con la ideología radical del ‘wokismo’, supuestamente progresista, pero que en la práctica ha dañado la libertad, la meritocracia y la igualdad ante la ley.
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