Un delincuente capturado tras el robo de una joyería ubicada frente al Palacio de Gobierno, en el Cercado de Lima, fue liberado pocas horas después de su detención, debido a que la denuncia policial del hecho no se había formalizado completamente.
El asalto ocurrió durante la madrugada de este miércoles 7 de enero, cuando un grupo de sujetos ingresó a una galería situada en el jirón de la Unión 286. Para acceder al establecimiento, los delincuentes realizaron un forado desde un local contiguo abandonado, lo que les permitió ingresar sin ser detectados inicialmente.
Robaron dinero y joyas tras forado desde local abandonado
Según las imágenes de las cámaras de seguridad, los sujetos se arrastraron por el piso de la galería, lo que activó un sensor de movimiento y alertó al propietario del negocio. De acuerdo con el testimonio del afectado, los delincuentes se llevaron aproximadamente 4.000 dólares en efectivo y joyas.
Tras la alerta, el dueño del local, con apoyo de la Policía Nacional del Perú, logró capturar a uno de los sospechosos, mientras que al menos otros tres delincuentes consiguieron darse a la fuga antes de la llegada de las autoridades.
Denuncia incompleta permitió liberación del sospechoso
El detenido fue identificado como José William Salazar Ortiz, quien, según información difundida por ATV, registra más de diez denuncias previas. La comisaría de Monserrat inició el registro de la denuncia durante la madrugada; sin embargo, el procedimiento quedó inconcluso debido a que aún no se había identificado la totalidad de los objetos robados ni determinado el monto exacto del perjuicio económico.
Cuando el propietario regresó para ampliar la denuncia y completar la información requerida, se le informó que el sospechoso ya había sido liberado.
“Hicimos una ampliación de la denuncia y pues no quisieron aceptarla. Después reconocieron que el ladrón se había ido horas después de haberlo nosotros atrapado”, declaró el comerciante, quien prefirió no revelar su identidad.
Robo ocurrió en zona de alta vigilancia
La joyería afectada se encuentra frente al Palacio de Gobierno y la Municipalidad Metropolitana de Lima, una zona que debería contar con vigilancia permanente. Pese a ello, el ingreso de los delincuentes no fue impedido, lo que ha generado cuestionamientos sobre las medidas de seguridad en el área.
El caso expone una vez más las falencias en los procedimientos policiales y administrativos, así como la vulnerabilidad de los negocios incluso en sectores considerados de alta seguridad en el centro histórico de Lima.