Tres años después de haber sido acusado de comercializar artículos falsificados de Louis Vuitton, un ciudadano peruano logró que el proceso se resolviera a su favor y ahora ha iniciado una nueva ofensiva legal contra la casa de moda francesa. Walter Jacobo Gutiérrez, ingeniero y exaspirante a la alcaldía de San Juan de Lurigancho, presentó una demanda por USD 20 millones alegando daños personales, patrimoniales y políticos.
El conflicto se remonta a 2022, cuando Gutiérrez retornó al Perú desde Estados Unidos con varios productos adquiridos en una tienda oficial de Louis Vuitton en Nueva York. Al ingresar por el aeropuerto Jorge Chávez, los artículos fueron incautados por Aduanas tras una alerta emitida por la propia marca, que los calificó como presuntamente falsificados.
Incautación tras compra en tienda oficial de Nueva York
Según la versión de la empresa, algunos detalles de diseño —como imperfecciones en letras y flores del monograma— no coincidían con los estándares de fabricación de la firma. Con ese argumento, Louis Vuitton presentó una denuncia ante Indecopi, lo que derivó en una sanción inicial contra Gutiérrez.
En primera instancia, el organismo regulador impuso una multa de 4,8 UIT (aproximadamente S/ 18.000) y mantuvo retenidos los productos, pese a que el consumidor aseguró haber presentado los comprobantes de compra originales.
Apelación y reversión del fallo en Indecopi
Ante la sanción, Gutiérrez apeló la decisión y reforzó su defensa con documentación bancaria obtenida en Estados Unidos. Los reportes acreditaron que las compras se realizaron con medios de pago formales y directamente en una tienda oficial de Louis Vuitton en la Quinta Avenida de Nueva York.
Estas pruebas fueron determinantes para que Indecopi revocara la sanción en segunda instancia. El organismo concluyó que la denuncia de la marca carecía de sustento suficiente y ordenó que la empresa asuma las costas y costos del procedimiento administrativo.
Proceso declarado infundado y condena en costos
El 8 de julio de 2025, el caso quedó oficialmente cerrado. La denuncia presentada por Louis Vuitton fue declarada infundada y la firma francesa fue condenada al pago de los gastos legales, luego de desistir del proceso al comprobarse la autenticidad de los productos mediante los vouchers originales.
Para Gutiérrez, el desenlace confirmó que la empresa actuó sin una evaluación exhaustiva. “Si Louis Vuitton fabrica productos defectuosos, es grave que traslade su error al cliente”, declaró tras el fallo.
Daños políticos y pérdida de bienes
El ingeniero sostiene que el caso tuvo consecuencias que trascendieron lo económico. En ese periodo, se encontraba en campaña electoral por la alcaldía de San Juan de Lurigancho, y asegura que la acusación lo afectó gravemente en el plano político, al ser públicamente vinculado con la venta de artículos falsos.
Además, denuncia que nunca recuperó cinco pares de zapatos incautados durante el proceso, cuyo paradero —afirma— sigue sin esclarecerse, pese a haberse probado su autenticidad.
Nueva demanda por USD 20 millones
Tras el cierre del proceso administrativo, Gutiérrez envió en noviembre dos cartas notariales a Louis Vuitton solicitando una conciliación por los daños sufridos. Al no obtener respuesta, decidió presentar una nueva demanda judicial por USD 20 millones, argumentando perjuicios morales, patrimoniales y reputacionales.
Desde su entorno, señalan que el objetivo no es solo una compensación económica, sino sentar un precedente sobre la responsabilidad de las grandes marcas frente a los consumidores.